En el fondo del centro de mi ser hay un pozo infinito de gratitud.
Lleno mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi conciencia y todo mi ser con esta gratitud, que sale de mà en todas direcciones, llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mà en forma de más cosas por las que sentirme agradecido.
Cuanta más gratitud siento, más consciente soy de que la provisión es infinita.
Expresar gratitud me hace sentir bien, es como un agradable calor en mi vida.
Estoy agradecido por mà y por mi cuerpo.
Agradezco mi capacidad de ver y oÃr, de sentir, saborear y tocar.
Agradezco mi casa y cuido amorosamente de ella.
Doy gracias por mis familiares y amigos y disfruto de su compañÃa.
Agradezco mi trabajo y en todo momento le doy lo mejor de mÃ.
Agradezco mis talentos y capacidades y los expreso constantemente de maneras infinitas.