Ésta es la senda de la curación. Vivo este día de tal modo que desee recordarlo mañana. Hoy comienzo mi viaje de curación, sanaré en la medida en que me permita enseñarme a sanar. No importa lo que haya pensado de mí en el pasado. Hoy es un nuevo día.
Aprendo a guiar mi mente, a hacer uso de su energía curativa. Siento esta agradable luz curativa. Permito que se extienda suavemente a través de todo mi ser. Baña cada músculo, cada célula, cada átomo con la suave y brillante energía curativa. Esta luz curativa está viva dentro de mí. Siento el calor de su brillo curativo, de su resplandor, tranquilo, suave, sin tiempo. Siento fluir y extenderse como suaves olas sobre cada parte de mi cuerpo. Siento hacerse más brillante, fuerte, cálido; brindando fuerza y vitalidad, emoción y felicidad.
Aprendo a reestructurar viejas actitudes. Los pensamientos fortalecidos y felices construyen un cuerpo fuerte y feliz. Pienso saludablemente, actúo saludablemente y así soy cada día más saludable. Puedo percibir e influenciar los latidos de mi corazón, la presión sanguínea y reducir la tensión muscular.
La preocupación, el miedo, la rabia y la depresión no entran en mi cuerpo porque yo no lo permito. Mi cuerpo responde positivamente a mis mandatos con paz y felicidad. Estoy relajado(a), radiante y alerta. Mi cuerpo se embellece cada día así como mi mente. Me programo una actitud saludable por que sé que mi cuerpo es el hogar de mi mente y mi espíritu. Mi mente y mi espíritu son capaces de rejuvenecer mi cuerpo.
Entre más ejercito mi cuerpo más rápidamente rejuvenece. Rejuvenecer es el acto de hacerse joven otra vez. Tengo la habilidad de rejuvenecer mi cuerpo y sanar al sanador dentro de mi mismo. Mi espíritu, cuerpo y mente son partes de un todo. Utilizo mi mente interior para crear un espíritu de salud y construir un cuerpo saludable. Mi cuerpo es el sirviente de mi mente interior.
La mente puede construir mi cuerpo como mis manos pueden construir mi hogar. Comienzo con cimientos fuertes y diseño una apariencia confortable. Mi cuerpo, como mi casa, refleja mi deseo curativo. He comenzado el proceso de rejuvenecimiento y regeneración. Me siento saludable y feliz y lleno de energía. Disfruto esta imagen de vibrante y buena salud. Me mantengo saludable, energético y capaz de ejecutar mis actividades físicas.
Revitalizo mi cuerpo y mi espíritu. Me siento con una salud perfecta y radiante de belleza. Mi luz interior está obrando milagros en mi vida aquí y ahora. Todo se desarrolla bien en mi vida. Ahora reconozco, acepto y sigo el plan divino para mi vida conforme me es revelado paso a paso. Ahora doy gracias por mi vida saludable, por mi bienestar, por mi felicidad y por mi perfecta realización personal. Me siento radiante y estoy lleno (a) de luz y amor. Y así es.
Por Henry Bolduc
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