Mis estados de ánimo subirán y bajaran tal como lo hacen los ciclos de la naturaleza. Si ofrezco a mis clientes pesimismo, no comprarán, si les ofrezco claridad, entusiasmo y alegrÃa, mi tiempo me producirá cosechas. Es débil aquel que permite que sus pensamientos controles sus acciones, es fuerte aquel cuyas acciones controlan sus pensamientos. Hoy seré dueño de mis emociones. Si me siento incompetente recordaré el éxito del pasado. Si me siento insignificante, recordaré mis metas. Estaré atento a todos mis estados de desanimo y les plantearé batalla antes de que me suman en la autocompasión. También reconoceré los estados de ánimo de aquel a quien visite. Dominaré todos mis estados de ánimo mediante una acción positiva y cuando haya dominado mis estados de ánimo, controlaré mi futuro. Seré dueño de mà mismo. Seré grande. |