Estoy preocupado por lo que veo.... El hombre está metido en una problemática cotidiana tan intensa que se está olvidando del valor esencial de la vida.
El dinero es la medida de la satisfacción, es el objetivo a alcanzar. La estabilidad emocional va en función de la economÃa. Incluso la salud acaba rendida ante su potestad.
¿Qué hay que hacer de manera cotidiana para ser feliz?
1.- OÃr música todos los dÃas. La que te mueva los sentimientos, la que te haga aflorar tu lado humano. La música al igual que la oración, son el puente vibratorio más eficaz para conectar con Dios. Un dÃa sin música es como un dÃa sin agua.
2.- Sé positivo. Cuando tengas ante ti un escenario de duda... piensa bien y acertarás. Atrae el optimismo, declara solo cosas buenas para tu vida.....y recuerda que el pesimismo llega solo.
3.- Ora todos los dÃas. Háblale a Dios para que te escuche.
4.- Habla bien de todos. Si una plática te conduce a hablar de una persona o grupo, asegúrate que esté presente para que argumente en su defensa. Y asegúrate que sea verdad lo que van a decir. Y si ves que no, mejor retÃrate pues el chisme contamina. 5.- Sé justo. Cuando te propongan una injusticia, no la tomes. Si te trae un beneficio, piensa que es aparente. Si no están claros los argumentos... busca la verdad.
6.- Lee todos los dÃas. Aunque sea un párrafo. Los libros traen riqueza interior y satisface tu curiosidad. El que no lee, recicla sus pensamientos. ¡Sacude el ambiente viciado de las ideas!
7.- Enriquece tu vocabulario. Usa sinónimos, muestra tu cultura. A cada concepto, una palabra. A cada vocablo, un sentimiento.
8.- RÃe a diario. ReÃr es casi igual de importante que llorar. Llora lo más que puedas. La risa y el llanto se llegan a tocar en la alegrÃa. La nobleza se basa en externar sentimientos.
9.- Sé constante. Con aquellos que amas; por lo general lo que amas guarda sus razones. No ocultes tus afectos, sé transparente.
10.- Mantén despierto el interés. Siempre hay algo que aprender a cualquier edad y condición. Deja que el espÃritu se asome por tus ojos, por tu pensamiento. La inteligencia es curiosa; la ignorancia, perezosa.
11.- Agradece todos los dÃas. No necesitas voltear a tu alrededor para darte cuenta de lo que tienes que agradecer. ¡La vida misma!...tuviste mucho más suerte que otros. Tu salud, tu familia, tu trabajo, tu comida. Piensa en el regalo que representa tu existencia.
12.- Perdona más. Para qué andar guardando resentimientos y cosas del pasado. La agresión, el dolor, la culpa, la ofensa, es un regalo. Sólo tú mismo sabes si lo recibes o lo rechazas. TodavÃa no conozco a alguien que no se equivoque. No guardes nada oscuro en tu corazón, ni remordimientos ni arrepentimientos, ni envidias ni frustraciones o apegos.
13.- JustifÃcate menos. Aprende de tus errores, cuando los pasas por alto no crecen; mejor date cuenta de tu equivocación, acepta tu culpa y dale carpetazo al asunto.
14.- Demuestra tu amor. Demuestra cuán importante eres para ti mismo, regálate aquello que siempre quisiste, apapacha a los que más amas, y dÃselo.....te sorprenderás de los resultados.
15. Haz que se vea fácil lo difÃcil. Nunca pierdas la fe. Aprende a fluir como la luz.
¡Y Haz siempre lo importante! ... ¡Que lo urgente puede esperar!
(Pedro Ferriz de Con.)
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