curso2021
 
 

Aprende como si fueras a vivir toda la vida y vive como si fueras a morir mañana

 
     
  Más información  
 

El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera

 
    Ver todos los eventos
ENCUESTAS
Denos su Opinión
  ¿Quién es el responsable de los actos que realizo?  
 
Yo soy el único responsable
Las personas que me rodean
A veces yo, a veces otros
Todos incluyéndome son responsables
 
  Ninguna de las anteriores  
   
   
El elefante encadenado
Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacia gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales… Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.

Sin embargo la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

El misterio sigue pareciéndome evidente.

¿Qué lo sujeta entonces?

¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: <<si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?>>

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mi, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro… Hasta que, un día, un día terrible, para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.

Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.

Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza…
 
«Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que no podemos hacer miles de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, lo intentamos y no lo conseguimos.

Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca lo podré. Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso ya nunca más lo volvimos a intentar.
Tu única manera de saber si puedes conseguirlo es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón… ¡todo tu corazón!»
 
Extracto del libro DÉJAME QUE TE CUENTE de Jorge Bucay.

Luis Fallas
www.centrodesuperacionpersonal.com/luisfallas

 
Enviar a un Amigo Imprimir Descargar
Otras Reflexiones
Los tres últimos deseos de Alejandro El Grande
Que interesante es el ser humano, nacer no pide, vivir no sabe y morir no quiere.  Los tres últimos deseos de Alejandro El Grande, quien encontrándose al borde de la muerte convocó a sus generales y les comunicó sus últimos deseos: 1 - Que
Leer completo
¿Por qué tus hijos hacen lo que hacen?
Una madre levantó la mano y preguntó:– ¿Qué hago si mi hijo está encima de la mesa y no quiere bajar?– Dígale que baje, – le dije yo.– Ya se lo digo, pero no me hace caso y no baja- respondió la madre con voz de derrotada.–
Leer completo
¿Por qué tus hijos hacen lo que hacen?
Una madre levantó la mano y preguntó:– ¿Qué hago si mi hijo está encima de la mesa y no quiere bajar?– Dígale que baje, – le dije yo.– Ya se lo digo, pero no me hace caso y no baja- respondió la madre con voz de derrotada.–
Leer completo
Éxito y Fracaso
Fracaso no significa derrotaSignifica simplemente que todavía no hemos tenido éxito.Fracaso no significa estupidezSino el camino para acumular la sabiduría necesaria para triunfar.Fracaso no significa que no hemos logrado nadaSignifica que hemos
Leer completo
Otras Categorías
  Perdón
Belleza
Motivación
Honestidad
Tiempo
Madre
Felicidad
Vida
Familia
Abundancia
Sanación
Esfuerzo
Paz
Liderazgo
Creencias
Valor
Adversidad
Actitud
Amor
Sabiduría
Pequeños Detalles
Autoestima
Esperanza
Inteligencia
Éxito
Espiritual
Soñar
Gratitud
Seguridad Propia
 
         
 
  "Invierte en ti mismo si en ti confías"  
   
 
Llena el formulario
Nombre
Apellido
Email
 
loader
sistema compra 3
NOTICIAS