No estás deprimido, estás distraÃdo, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones.
Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida.
ReconcÃliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición. Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.
No seas malagradecido. Piensa cuantas cosas tuvieron que conectarse desde lo más recóndito del universo para que fueras este que eres. Para que pudieras ser la ciudad donde vives. Piensa cuantos millones de años tuvieron que pasar para que tuviéramos conciencia de la maravillosa inmensidad que nos rodea. De la que somos parte.
“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreÃrâ€.
Facundo Cabral Extracto Reflexión No Estás Deprimido, Estás DistraÃdo |