La riqueza, como el árbol, nace de una semilla. La primera moneda que ahorres será la semilla que hará germinar el árbol de tu riqueza. Cuanto antes siembres, antes crecerá el árbol. Cuando más fielmente riegues y abones tu árbol, antes te refrescarás, satisfecho, bajo su sombra.
Tomado del libro El Hombre Mas Rico de Babilonia de George S.Clason |