El otro dÃa me encontré a un niño y me dijo; ¿Qué es el amor?
Yo le dije: - Bueno… el amor es lo más hermoso que tiene la vida.
Me dijo el niño: y ¿Qué es lo más hermoso que tiene la vida?
Le dije: - lo más hermoso de la vida es Dios y todo lo que Dios nos da.
El niño me estaba haciendo preguntas que a su edad se me hacÃa muy extraño, pero a la vez disfrutaba contestándolas.
Después me dijo: ¿Quién es Dios?
Le dije: ¿no sabes quién es Dios?
Me dice: Exacto… no sé quién es Dios.
Le dije: Dios es la persona más grande del mundo, la persona más buena… él fue quien nos trajo al mundo. Y todos lo llamamos Padre. El mandó a su Hijo Jesús para que muriera por nosotros para salvar al mundo. Dios nos dio la vida y solo él nos la puede quitar.
Y solo él contestó: ah! Pero después le dije: ¿Por qué me haces todas estas preguntas? ¿Dónde están tus padres?
¿Quién eres tú?
Me dijo: Bueno hermosa mujer… son muchas preguntas a la vez. Primero no tengo padres yo solo vivo en la calle con mis hermanitos, mi hermano el más grande se fue con sus amigos y nunca regresó. Hace rato… menos de una hora, nos estábamos muriendo de hambre tenÃamos mucha sed… llevábamos un dÃa sin comer.
Lo interrumpà y le dije: no te preocupes pequeño yo te ayudaré… a ti y a tus hermanitos… los llevaré a comer.
- ¡No! - Me dijo… yo solo llegué a usted para que me respondiera a esas preguntas Nosotros ya no tenemos hambre. Un anciano nos dio de comer. Él nos habló del amor, de la vida y principalmente del amor al prójimo, me dijo que su nombre era Jesús el hijo de Dios.
— Casi lo mismo que usted me dijo.
Le dije: pequeño dichoso tú que has conocido a Dios. El amor al prójimo, el amor a tus hermanitos, la lucha de la vida y el noble corazón que tienes… te hizo conocerlo. Ahora… ven conmigo que ahora tienes un nuevo hogar que podrás disfrutar.
Si vemos a nuestro alrededor hay muchas personas que necesitan de nosotros y si podemos hacer algo, hagámoslo de buen corazón. Sobre todo dejemos de quejarnos por lo que nos ocurre diariamente y demos gracias a Dios por darnos la oportunidad de despertar y ver la luz del sol un dÃa más. Escrito por Yessica Lúa
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