Somos criaturas perfectas porque asà fuimos creadas por nuestro Señor aunque no tengamos las medidas que supuestamente serian para las mujeres hermosas pero, erróneamente algunas personas piensan asà sin darse que cuenta que la belleza va más allá de un cuerpo fÃsico. La belleza más valiosa es aquella que llevamos dentro y es lo que nos hace tan especiales.
Cuando aprendamos a conocernos y amarnos, empezaremos a descubrir la belleza y el potencial que se encuentra en cada una de nosotras. Recuerden que seremos lo que queremos ser, depende únicamente de nosotras como queremos que sea nuestra vida. Si creemos en nosotras mismas y en nuestros valores, empezaremos a cambiar nuestra actitud en forma positiva consecuentemente podremos proyectar ese valor a los demás.
Nuestra belleza radica en todo lo que somos capaces. Curiosamente algunas personas piensan que la felicidad radica en aquello que queremos obtener como por ejemplo, una casa, un automóvil, un especÃfico lugar, un empleo prestigioso, dinero, una pareja junto a nosotras pero, cuando consiguen eso tan anhelado, siguen en el mismo punto, vacÃas e insatisfechas, buscando la felicidad sin darse cuenta que la felicidad está dentro de nosotras mismas. Es cierto que todo eso es bueno pero solo es un complemento. La felicidad está dentro de nuestra mente en nuestros pensamientos, solo necesitamos conocernos, valorarnos, hacer lo que nos gusta, siempre y cuando nuestras decisiones no afecten a los demás.
Aprendamos a reconocer y corregir nuestras zonas erróneas como la envidia, el resentimiento, el rencor, la pereza, el miedo, no desear el mal a nadie, la culpabilidad, la depresión, la crÃtica, la avaricia y tantas cosas más que nos hacen daño y casi siempre nos detienen en un estado de frustración que nos paraliza a alcanzar metas. Aprendamos a no ser ladronas de nosotras mismas y usemos el tiempo que tenemos sabiamente haciendo todo aquello que nos hace ser más productivas en la sociedad, en nuestro hogar como por ejemplo ayudar a otros, a realizarnos en algún proyecto, a cuidar de nuestra salud y de nuestra familia, a descubrir nuestros talentos, etc. No importa que no tengamos una carrera universitaria ni dinero para soñar y alcanzar nuestros objetivos.
No podemos dar lo que no tenemos, tenemos que amarnos para dar amor y asà recibirlo. Una vez que aprendamos estos conceptos creceremos tanto en lo emocional, personal, profesional y estaremos listas para enfrentar los momentos difÃciles que la vida trae. Podemos tomar nuestros momentos difÃciles y aprender de ellos para construir un mejor mañana.
Empiece el dÃa diciendo soy única, soy bella, soy la mejor creación de Dios y por todo eso merezco ser feliz. Soy mujer. Felicidades a todas esas valientes mujeres que han alcanzado grandes logros en la vida. Nunca es tarde decÃdete hoy puede ser tu dÃa. |