Parece que fue ayer cuando te conocÃa por primera vez. Los años han pasado y ¡has entrado en la adolescencia!
Me siento feliz por ti, pues ha llegado el momento en que vas a iniciar una nueva etapa de tu vida. Te convertirás en la joven que a ti te dé la gana ser. Una buena estudiante, la mejor de las atletas, amiga noble, y sobre todo tu mejor amiga. SÃ. Porque déjame decirte que esta nueva edad la puedes utilizar para dos cosas: tener un diálogo maravilloso y afirmativo contigo misma o por el contrario empezar hablar hacia ti misma sobre los miles de defectos que te desagradan. Sé que probablemente un dÃa me dirás, mamá, ¡estoy gorda! Y te la pasarás comiendo lechuga y tomando agua.
Me cerrarás y abrirás tu corazón. ¿Me dejarás consolarte esa primera vez? Asà como cuando de niña pequeñita te caÃas y buscabas mi mirada y mis brazos para consolarte. ¡Cómo quisiera evitarte tantas penas! Sin embargo, este camino lo ha pasado mamá y todas las madres del mundo. Eso sÃ, a mà me hubiera gustado que mamá hubiese estado atenta a mis emociones, que me hablara de los complejos y que me hubiera iniciado en el camino de la inteligencia emocional. También hubiera agradecido mucho que me hablara de sexo y de todas las consecuencias a las que te tienes que enfrentar cuando no sabes exactamente a lo que vas. Supongo que eran otras generaciones. Ahora ya no hay excusa para que cada una vaya formando a sus hijos. ¡Ahhhh! Cuando te veo me siento tan orgullosa de ti. Me asombro de tu potencial. Me ilusiona pensar en lo lejos que podrás llegar en la vida y agradezco todas esas oportunidades que tú si tienes y que yo nunca tuve a tu edad.
¡Cuántos privilegios pueden haber en el lugar geográfico donde se ha nacido! Hay que dar gracias por todo esto también. Tienes que aprender a ser agradecida. El agradecimiento es cosa de nobles y tú eres ROYALTY.
¿Qué más puedo decirte? Que todas esas confusiones y sentimientos que empiezan a asaltarte son normales. Que será normal que quieras quedarte largo tiempo en tu recámara pues estarás seguramente explorando quién eres. Ah! La búsqueda. Pero mucho cuidado. No se trata de que vivas en tu propia burbuja. En esta época aunque muchas veces no quieras estar con los tuyos, es importante que aprendas a dominar tus emociones también, pues ello te convertirá en una mujer de carácter. ¿Cuántos apostamos a que llegarás muy lejos?
|