|
Lista do de publicaciones por Blanca Loria Regresar a Nuestro Blogs > listado de publicacionesde: Blanca Loria > Blanca Loria, 28 de Octubre del 2012, 23:40 En la plenitud de mi vida puedo apreciar más todo lo que la naturaleza nos ofrece, puedo ver la Creación Divina, la majestuosidad de todo lo creado. Las maravillas que algunas veces no vemos, porque tenemos los ojos fÃsicos abiertos pero los ojos del alma cerrados, en la edad que tengo hoy en dÃa me doy cuenta que todo tiene su encanto. Talvéz mucha gente piense que la llegada de la edad madura es algo que nos afecta o que es una edad poco atractiva ya que nuestro fÃsico empieza a decaer, nuestra piel empieza a marchitarse, el pelo pierde su color, aparecen las canas, nuestra mirada pierde el brillo, nuestro cuerpo empieza a encorvarse, nuestra piel pierde elasticidad, nuestros pasos comienzan a ser más lentos, nuestra memoria empieza a traicionarnos. Pensar asà es un error ya que llegar a esta edad es maravilloso porque es cuando por nuestra experiencia aprendemos a valorar más lo que tenemos, lo que Dios no da dÃa a dÃa, a apreciar más a los demás, a ser más sensibles al dolor de nuestros hermanos, y a reconocer nuestros errores. También aprendemos a ver las cosas más simples y darles el mejor significado. Podemos ver en la sencillez de las cosas el valioso tesoro que no pudimos ver en nuestra juventud, la sonrisa de un niño, el tierno abrazo de un amigo, un “graciasâ€, un colorido atardecer, un bello amanecer, la fragancia de las flores, el cantar de un pajarillo, el sonido de un riachuelo, el misterioso sonido del viento, un viaje mental a nuestra infancia, el recuerdo de una madre que voló al cielo, el valor de un buen consejo, el amor del ser amado, el despertar de un nuevo dÃa. Con el correr del tiempo nuestra vista se debilita ya no podemos ver las cosas que de jóvenes solÃamos ver. Curiosamente con los años nuestra visión desarrolla nuevos habilidades podemos ver más allá de del horizonte, vemos con todos los sentidos, con nuestra mente, con nuestro corazón. Es por eso que reconozco que estoy en los mejores años de mi vida, estoy en la plenitud, todo es perfecto. Como dice una famosa escritora, “ahora serena y objetivamente, decido revisar mis viejas pautas y me dispongo a hacer cambiosâ€. Estoy aprendiendo y decidiendo mejorar mi estilo de vida haciendo cambios para liberarme de ataduras y pensamientos negativos. No permito que la energÃa de la maldad me controle porque esa ya no tiene poder sobre mÃ; doy la bienvenida a la prosperidad, las bendiciones, la fuerza activa de Dios, y a todo lo bueno a que tengo derecho por ser parte de este mundo. En mi mundo yo soy el poder, uso mi pensamiento afirmativo con armonÃa y amor, escojo ser libre y feliz. Me declaro en júbilo porque recibo amor y el universo me multiplica ese amor.
Blanca Loria, 22 de Junio del 2012, 11:23
Todos tenemos diferentes conceptos sobre la belleza. Algunos asocian la belleza con lo hermoso, sin embargo puede ser que lo que es bello para una persona no lo sea para otra. Para las personas más superficiales la belleza se considera o se asocia con lo bonito, agradable a la vista; por ejemplo una persona bella es joven, esbelta, con ojos de color verde, alto y delgado. Esta belleza con el tiempo se desaparece. Por esta razón muchas personas recurren a la cirugÃa estética para alcanzar el sueño deseado de la belleza. Sin embargo, hemos olvidado la belleza más importante, la que no envejece, la que no necesita cremas ni cirugÃas y podemos lucirla en todo lugar y con todas las personas; esta es la belleza interna. Esta sencilla belleza es la que se refleja en la mirada, en la sonrisa, en la forma de tratar a los demás, en las palabras, en el amor a nuestros semejantes, en la manera de pensar, la belleza que cautiva, la belleza permanente. Mantengamos nuestra belleza fÃsica con ejercicios, con relajación, alimentación adecuada, pero cultivemos la belleza interna con pensamientos positivos, con acciones nobles, con armonÃa, con ternura, confianza en nosotros mismos. Plantemos hermosas flores en nuestro jardÃn interno. Seremos lo que queremos ser, si nos amamos a nosotros mismos porque somos bellos por naturaleza, creamos en nuestra belleza porque fuimos creados perfectos y demos gracias a la Creación Divina por lo recibido.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||




