El fracaso es algo absolutamente normal y cotidiano. Todos nosotros en algún momento de nuestra vida lo experimentaremos, un propósito que no logramos, una relación que no funcionó un proyecto que no salió como esperábamos… No es, por definición, un hecho agradable y no todos lo gestionan de la misma forma, hay personas que lo afrontan muy bien, mientras que hay otras a las cuales les paraliza completamente.
Hay personas que desarrollan unos miedos al fracaso muy grandes, es decir que presentan reacciones emocionales intensas cuando no alcanzan sus objetivos y para las cuales fracasar es imperdonable e irreparable. En ocasiones, para algunas personas, la posibilidad de fracasar la tramitan como algo tan negativo e inaceptable que ni siquiera intentan alcanzar sus objetivos.
No obstante, el fracaso puede enseñar lecciones valiosas. Ver el fracaso como algo normal y como una oportunidad para detectar aquello que no realizamos del todo bien nos ayuda a mejorar, a fijarnos metas realizables y a sobrellevar mejor el fracaso. Aprender a gestionar el fracaso es importante debido a que nos enseña que no siempre podemos alcanzar nuestros objetivos, que no siempre se puede ganar, incluso si hemos perseverado mucho en ello; hay que asumir que puede suceder y que ello no nos define como personas. - No sobredimensione el fracaso. Todos fracasamos en la vida, a menor o mayor escala. No es algo con lo cual debamos echarnos a morir sino más bien una lección que nos permite aprender y mejorar para el futuro.
- Elabore metas realistas. Entre más realistas sean nuestras metas es mejor porque puede que las lleguemos a cumplir con más facilidad, si nos planteamos metas demasiado elevadas puede que fracasamos con mayor facilidad. La clave para no fracasar empieza en la misma formulación de las metas.
- Procure no autoexigirse desmedidamente. Siempre es bueno ser estrictos con nosotros mismos; sin embargo, si llegamos a sobre exigirnos podemos llenarnos de cuotas de frustración que luego no podremos manejar y que empeoran la manera en la cual afrontamos los fracasos.
- Asuma los fracasos como algo personal. Si usted empieza a echarle la culpa a otras personas a causa de sus fracasos nunca aprenderá a que es usted quien debe esforzarse y autoanalizarse para cumplir sus metas y propósitos y que su éxito no refiere necesariamente a otras personas.
- Valore el haberlo intentado. Es importante que reconozca también los esfuerzos que usted realiza y que son importantes inclusive si usted no logra alcanzar un éxito. El solo hecho de intentar ya demuestra valentÃa y convicción personal.
- Recuerde que el fracaso puede ser algo positivo. Como planteamos, el fracaso puede ser una herramienta de mucho aprendizaje si se sabe manejar y aprender de él.
“El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligenciaâ€-Henry Ford |