La etapa de la adolescencia es una de las que nos marcan más a lo largo de nuestra vida, ya que en ella es donde empezamos a experimentar nuevas experiencias y cambios que van determinando nuestra vida.
En esta etapa, a veces notamos que nuestros hijos quizás se han vuelto más susceptibles, empiezan a requerir de su propio espacio y todo este tipo de situaciones tÃpicas de esta edad.
¿Pero cuál es el papel de nosotros como padres en estos casos? ¿Cómo podemos motivar y apoyar a nuestros hijos? - No los juzgues por ninguna acción que realicen, al contrario, recuerda que solo mediante el aprendizaje de nuestros errores llegamos a formar nuestra forma de ser y nuestro estilo de vida, en vez de juzgar puedes intentar darle un consejo no pretendiendo que el vaya hacer lo que nosotros deseamos sino dejando que el mismo forje su propio destino, pero que siempre vaya tener a su lado a más que un padre un amigo en el cual confiar.
- Evite comparar a su hijo con otros adolescentes de su edad y con mucha frecuencia lo hacemos pero no nos percatamos del daño que esto puede llegar a causar en la autoestima del joven.
- Resalta las virtudes de tu hijo y enséñale a descubrir las que aún no ha logrado desarrollar, asà sin duda el podrá convertirse en una persona exitosa en los campos en que logra desenvolverse con gran facilidad.
- Nunca le mientas a tu hijo, suele suceder que hacemos promesas a nuestros hijos y terminamos no cumpliéndolas, poniendo una excusa de por medio, esto causa mucha desilusión en ellos al ver la falta de compromiso.
- No insultes a tu hijo frente a sus amigos, quizás no exista mayor humillación para un joven que ser la burla de sus amigos, por eso recuerda siempre tratarlos con todo el respeto que se merecen.
- Trata de hablar con tu hijo varias veces a la semana para que el se sienta tomado en cuenta.
Como padres es necesario que pongas en práctica los consejos mencionados anteriormente, si queremos que nuestros hijos desarrollen una autoestima óptima y por supuesto que encuentren apoyo y motivación a partir de sus propias acciones y las nuestras. |