Enfocado positivamente el esfuerzo es una ventaja que se hace ver al corto, mediano y largo plazo. Irremediablemente una persona que se esfuerza obtiene beneficios de ello.
Los beneficios de una persona que se esfuerza son variados pero inician en el hecho de que la persona que se esfuerza va a cumplir las metas que se trace con mayor facilidad que alguien que no lo hace.
Es importante tener presente que los beneficios no siempre tienen que ser solamente económicos. Sà se aplica para una persona que se esfuerza en su trabajo porque eventualmente entre mejor haga su trabajo más retribuciones puede obtener pero podemos poner el ejemplo de otra persona, por ejemplo: un estudiante.
Un estudiante que desde el principio del ciclo lectivo se esfuerza por llevar todo lo que se le pide, por hacer sus asignaciones, por estudiar semanalmente, por sacar a tiempo los trabajos, entre otras cosas, más rápidamente se podrá sentir tranquilo de que los resultados que querÃa se van a ver reflejados y, por ende, va a poder obtener los beneficios que eso pueda conllevar.
Einstein dijo “Si quiere resultados distintos no haga siempre lo mismoâ€, esto también es aplicable a que si quiere obtener resultados positivos debe esforzarse por alcanzarlos. De nada vale tampoco simplemente decir que se va a esforzar, debe tomar las pautas y la acción para hacerlo.
Siguiendo el ejemplo del estudiante, entre más esfuerzo ponga él o ella podrá ser tomado en cuenta para más actividades y si en esas actividades se esfuerza también, establecerá muchas más conexiones que lo hagan obtener más beneficios o recompensas en todas las áreas de su vida. Se podrÃa decir que todo es una reacción en cadena o un “efecto dominóâ€
Analicemos la forma como nos encontramos actualmente y pensemos si nuestros esfuerzos diarios nos están llevando a donde queremos llegar. Sino es asÃ, es el momento de valorar la posibilidad de hacer transformaciones positivas y esforzarnos más por lo que deseamos. |