Hay momentos en los cuales nos sentimos saturados, hartos y aburridos de nuestro trabajo. Solo pensar en ir al mismo nos hace estar de mal humor, nos falta el aire y lo que querrÃamos hacer es desaparecer, nos cuesta levantarnos de la cama cada dÃa más y más.
Si te encuentras en una de las actitudes expuestas, tu cuerpo te está marcando que te queda ya poco en este apartado laboral, que necesitas un cambio, el cual te conecte con el impulso y con la vida de nuevo, ya que si no lo haces te irás consumiendo más y más y eso se reflejará en tu cuerpo y más tarde en tu mente.
¿Por qué ocurre? ¿A qué se debe? Lo podemos centrar en dos temas básicos:
1 Ya no me satisface para nada el trabajo, es más de lo mismo y no puedo lograr más en él.
2 Necesidad de aprender y conocer cosas nuevas y avanzar; esto va muy ligado con la inquietud y el riesgo. Vamos a analizar los dos puntos para saber por qué eso ocurre.
El primero. Es porque te sientes atrapado, paralizado y sin ningún tipo de motivación para ir a trabajar.
Eso te conecta con muerte, aburrimiento y más de lo mismo, y todo ese cómputo de emociones negativas se manifiestan en un malestar grande corporal que se puede focalizar en dos puntos: la espalda o el estómago.
Si tu conexión es con la espalda, te pauta que estás en dicho trabajo por dinero y que te da miedo dejarlo por sentirte incapaz de lograr uno nuevo el cual te satisfaga más y tengas más visión.
En cambio, si tu conexión es el estómago, te marca que estás ahà por comodidad ya que conoces lo que haces y eso te da seguridad, y a través de dicha seguridad no haces nada, entonces te estancas y te paralizas, pero te es cómodo estar ahÃ.
Tanto la postura de seguridad financiera, como la de comodidad, son falsas, ya que si fueran de origen real, el cuerpo no te estarÃa hablando a través de tensiones y de dolor.
Tú eres el que tienes que moverte hacia un cambio, o de más dinero o de más retos, los cuales te lleven a un aprendizaje y no te dejen con la palabra comodidad que no te lleva a ninguna parte, tan solo a morir en vida. Segundo. Entro en mi trabajo y mi mal humor se incrementa minuto a minuto.
Eso quiere decir que mi cuerpo ya no se siente bien en el mismo, que necesita un cambio, ya que en vez de avanzar va hacia atrás, no aprende, está estancado. Dicho estancamiento me lleva a bloquear mi mente y a pensar: Qué estoy haciendo aquÃ, qué estoy esperando para…
Mi mente está tan llena de ideas y de reproches que no me permite centrarme en el trabajo; y cada vez lo desarrollo peor, con más dudas, más lento y de peor forma.
Para salirte de ahÃ, tienes que hacerte una lista de dónde querrÃas estar, por qué, y ponerte manos a la obra para hacerlo. No quedarte tan solo con ese pensamiento, sino ejecutarlo desde la acción y la práctica, pero claro está, desde la lógica y no desde el impulso, el cual te paraliza y te bloquea. O sea, la acción es la clave.
|