En algunas familias, es común llegar a casa y encontrarse con un completo desorden. Prendas tiradas por todas partes, nada se encuentra en su lugar, los utensilios y muebles siempre se encuentran llenos de suciedad y polvo, hay cosas amontonadas por toda la casa… Ahora me pregunto, ¿es esto normal o adecuado? ¿Es saludable que algunas personas despierten cada mañana y vivan su dÃa rodeados por el desorden? La respuesta que le darÃa a ello serÃa negativa. Realizar nuestras labores del dÃa a dÃa en el desorden no solo dificulta las cosas, los objetos se pierden, ocurren accidentes porque hay objetos mal colocados, etc. Sino también nos afecta de forma negativa, pues si nos encontramos en un sitio sucio, sin buen olor, cargado de polvo y de objetos por todas partes, nuestro ánimo lo sufrirá y es posible que nos llenemos de pereza y baje nuestra energÃa. Ahora bien, ¿alguna vez nos hemos preguntado cuál es la causa de esto? ¿Por qué hay personas que, sin importar cuántas veces se ordene y limpie un espacio, vuelven a causar un desorden en cuestión de minutos? ¿Qué hay detrás de ese desorden externo? Si nos ponemos a analizar minuciosamente, el desorden que esté causando una persona ya sea en su hogar o en un espacio en especÃfico, puede deberse a un desorden interno en ella. En otras palabras, si una persona no puede mantener el orden en su lugar de habitación es porque existe algo dentro de ella que no le permite mantenerlo. Algunas personas pueden estar sufriendo un desorden en el ámbito emocional, por ejemplo, y eso se ve reflejado en su forma de accionar. Si una persona se siente deprimida, triste, enojada, con pereza y sin ánimos, tales sentimientos bien podrÃan notarse cada vez que decide, por ejemplo, al llegar a casa tirar su bolso, su ropa y pertenencias en una esquina en lugar de mantener limpio el espacio y colocar cada cosa en su sitio. Por ello, es importante que miremos hacia nuestro interior y analicemos si éste es nuestro caso o el de nuestra familia. Si asà fuese, no hay porqué sentirse mal al respecto ni culpabilizarse; sino sanar y limpiar nuestra casa interna, ese espacio interior que vive en nosotros y empezar a ordenar nuestros sentimientos, limpiar y barrer todas las energÃas negativas que estén impidiendo el orden en nuestra vida. |