La palabra gordura, a nadie nos gusta escucharla. Engloba tantas cosas y tantos factores emocionales, que nada más al oÃrla nos quedamos paralizados y nuestra autoestima cae a los pies de golpe; es ahà donde nos sentimos vulnerables y no sabemos qué hacer ni para donde ir, ya que nuestro cuerpo tiende a cerrarse y a paralizarse y entramos en un desánimo grande.
Pero tenemos que superar esa palabra para que asà la podamos liberar de nuestro cuerpo. Para ello, tendrÃamos que saber qué connotaciones emocionales engloba la misma, las cuales nos afectan más de lo que creemos; como son:
Sentirme fea. La ropa no me va. No me siento bien con mi imagen. Mi carácter cambia. Aislamiento. Boicot hacia mà misma a través de comer más y sin fondo.
Lee esta lista y mira donde te encuentras tú. Una vez lo sepas, sigue leyendo para saber cómo salirte de ahÃ, de la forma más rápida y contundente.
Sentirme fea: No me gusto ni me agrado, pero no sé qué hacer. Pues bien lo que tienes que hacer es:
MÃrate en el espejo y verbaliza lo que quieres cambiar en un plazo determinado y cómo hacerlo. Una vez lo tengas claro coge un calendario, marca lo que quieres cambiar y en cuanto tiempo. Cada dÃa escribe en el mismo lo que has hecho para logarlo. Cuando finalice el mes, mira lo que has hecho para mejorar esa fealdad con la cual tú te has identificado.
Si tienes muchos puntos a tu favor, felicidades, estás en el buen camino y si tienes muchos negativos, ojo y cuidado, has caÃdo en lo comparativo; lo externo ha podido más y te has salido de tu objetivo. No te desanimes, vuelve a empezar.
Coge el calendario y busca de nuevo tu punto de equilibrio con el cual te sientas bien y más identificada.
La ropa no me va: Estás en un momento en que te pones la ropa y la misma te aprieta, no estás cómoda, los “michelines†salen, o las curvas se marcan en exceso; eso te incomoda y te lleva a cubrirte y tapar tu hermoso cuerpo. No lo hagas, pues si lo tapas, el cuerpo se va a rebotar y vas a coger más y más peso.
Tienes que ver lo que te sobra, qué te ha pasado emocionalmente para llegar ahÃ; algo de amores, de trabajo, de familia, o incluso de dinero, que te crea angustia y desánimo y te lleva a comer y comer.
No sabes cómo salir de ahÃ; es fácil, lo que tienes que hacer es aceptar tu cuerpo actual. Si has subido de talla, cómprate ropa de esa talla y una vez hayas adaptado a tu cuerpo a esa talla, empieza a ver lo que tienes que cambiar a nivel emocional para volver a tu eje de referencia de antes.
No me siento bien con mi imagen: Llevo más de cinco años con el mismo pelo, la misma imagen y las mismas pinturas, es como si el tiempo pasa a nivel exterior pero yo sigo atrapada en el mismo patrón. Eso me lleva a caer en rutina y en un sentimiento muy profundo de más de lo mismo que se refleja más tarde en mi carácter, en mi pasotismo y en mi gran conformismo.
Si te sientes asÃ, sal fuera, no te quedes ahÃ. Ve al peluquero, hazte un corte, cambia de color. Compra cosas nuevas y pon color a tu vida, ya que la penumbra te está haciendo morir. Hazlo por ti, por nadie más, ya que si lo haces con conciencia verás cómo lo externo lo nota y ven tu cambio. Pero lo más importante, es que tú vas a reencontrarte y a ponerte de nuevo en la lÃnea de salida de la VIDA. |