Todos los seres humanos hemos sufrido al menos una vez en la vida una pérdida. Hemos sentido dolor, tristeza y desánimo ya sea porque perdimos nuestro trabajo, una oportunidad que considerábamos importante, o porque hemos perdido a un ser querido. En este artÃculo se expresan algunas reflexiones sobre ese proceso de aceptación y adaptación que los seres humanos debemos vivir cada vemos que tenemos una pérdida. “No te aflijas. Cualquier cosa que pierdes vuelve a ti en otra forma†- Rumi. Muchas personas, al pasar por un proceso de duelo, tienden a desanimarse ante la vida, pierden las ganas de continuar con los planes que estaban en marcha, se dejan llevar y consumir por la tristeza sin realizar esfuerzos por salir adelante. Si bien es cierto, cuando pasamos por una situación difÃcil tenemos derecho a sentirnos afligidos. No obstante, lo más favorable para nuestro ser, para nuestra salud es sentir la tristeza de tal forma que no nos dejemos hundir por ella. “No diré “no llores†porque no todas las lágrimas son malas†- J.R.R. Tolkien. Debes saber que si estás atravesando circunstancias de dificultad y si has tenido una pérdida, es porque la vida misma sabe que eres una persona lo suficientemente fuerte para cargar con ello. “El dolor es una fruta. Dios no las hace crecer en ramas demasiado débiles para soportarlas†- VÃctor Hugo. Además, ten presente en todo momento que por más triste que sea la situación que vives, en algún momento habrá estabilidad y las cosas mejorarán. Solo deja que el pasar del tiempo haga su trabajo. “Cuanto más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas. Cuanto más profundo es el duelo, más cercano está Dios†- Fyodor Dostoyevsky. Cada vez que atravieses una pérdida, recuerda que esto es un proceso natural de la vida, y que nuestra elección debe ser seguir adelante y fortalecernos a partir de ello. Por ello, sé como un ave fénix, quien puede cargar un gran peso y aún asà extender sus alas para volar, y quien, después de vivir un proceso de dolor y destrucción, renace de sus propias cenizas para continuar viviendo. |