La oración es una práctica milenaria, se han recabado estudios que apuntan a que el intento por contactar seres considerados superiores es una cualidad que ha estado presente desde los orÃgenes de la humanidad.
Claramente, ésta práctica se ha ido transformando con el paso del tiempo y hoy cuando hablamos de orar se asocia a la acción de dedicar tiempo para estar con uno mismo y conectarse o comunicarse con algún ser superior, con el creador o con antepasados.
Sin saberlo, esta práctica es sumamente beneficiosa para cada uno de nosotros debido a que nos ayuda en nuestra salud espiritual.
Tal vez ustedes se preguntarán entonces qué es la salud espiritual y se puede decir que es un estado que cada quien vive de diversa manera pero se caracteriza por ser un estado de paz interior, la persona que se encuentra en sana salud espiritual goza de una plenitud interna muy adecuada que tanto esa persona siente como otros perciben.
Uno de los mayores beneficios que cumple la oración es que conecta a la persona en un momento especial, cálido y de mucha sanación, realmente este tipo de espacios no es siempre cuando los tenemos.
Otro de los beneficios es que nos permite estar en comunicación espiritual con ese ser superior en el que cada quien crea, esa compañÃa y asesorÃa son fundamentales debido a que van a orientar muchas decisiones que cada uno de nosotros pueda tomar.
Otro de los beneficios que podemos citar es que ayuda a amarnos a nosotros mismos ¿por qué razón? Muy ligado a los dos puntos que anteriormente señalé, cuando sacamos tiempo y espacio para valorar a nuestro ser superior directamente ese bien nos lo estamos haciendo a nosotros mismos.
No importa el momento ni el tiempo que cada uno dedique, lo importante es esa conexión espiritual que se puede entablar en los momentos de oración, dedique el tiempo que usted considere pertinente a orar y notará los beneficios que mencioné y hasta más.
“No olvides orar hoy porque Dios no olvidó despertarte esta mañana†- Oswald Chambers. |