Por lo general, logramos identificar con relativa facilidad lo que es bueno y lo que es malo o lo que es correcto de lo que es incorrecto. Ahora bien, es importante preguntarnos cómo es que juzgamos lo bueno de lo malo y bajo que caracterÃsticas lo hacemos.
Desde mi punto de vista, las categorÃas bueno y malo son construcciones y obedecen a puntos de vista determinados de algún observador. Considero que serÃa más apropiado no necesariamente hablar de lo bueno o lo malo o clarificar que responden al punto de vista de alguien en especÃfico.
Algunos aspectos que pondremos acá son elementos importantes que necesitamos para entender estas clasificaciones de lo bueno y lo malo. Para no caer en el mismo dualismo que estamos señalando, solamente las vamos a poner como caracterÃsticas o componentes de lo que explicamos: - Muchas veces al juzgar sobre lo bueno y malo lo que estamos es trasmitiendo un montón de prejuicios que no tienen ningún fundamento y lo que hacen es violentar a las personas o situaciones juzgadas.
- Teniendo un panorama en donde no se vean las cosas como positivas ni negativas se tendrá una habilidad mejor para desarrollar un criterio propio.
- Por lo general, lo bueno o lo malo no responde muchas preguntas y más bien abre vacÃos sin responder.
Pongamos un ejemplo para clarificar los tres elementos anteriores: si le decimos a un niño o niña "todos los perros son malos", la estamos creando un concepto de los perros pero ¿Por qué los perros serÃan malos? ¿Todos los perros? ¿Por qué un perro tendrÃa que ser catalogado como bueno o malo? Como vemos, con solo catalogar a un animal ya chocamos con profundas implicaciones. Imaginemos que pueda ser con personas o situaciones.
Rescatamos entonces que es preferible no hacer clasificaciones sobre lo bueno o lo malo porque generan secuelas importantes de las cuales no estamos siempre conscientes y que pueden entorpecer mucho nuestro caminar sobre el mundo. |