La mayorÃa de las personas constantemente nos proponemos metas y objetivos. Decimos: ¡Mañana saldré a correr! O, ¡Esta vez sà me prepararé y estudiaré para mi exposición o examen! O, ¡La semana que viene sà comenzaré a alimentarme saludablemente! ¡El año próximo sà viajaré a Brasil! O Incluso: ¡Mañana sà sacaré a pasear al perro!
En palabras simples, nos pasamos la vida diciendo qué es lo que deseamos y debemos hacer para alcanzar aquello que anhelamos. Pero ¿realmente cumplimos con todo eso que aseguramos que realizaremos?
La respuesto a esto, comúnmente, es no.
Cuando llega el momento de realizar determinada tarea, muchas veces, buscamos pretextos y excusas para posponerla e incluso no realizarla. Pensamos: Hoy no lo haré, pues estoy muy cansado. O incluso decimos: Lo dejaré para después porque hoy no tuve tiempo.
Puede tratarse de un deber como el realizar el aseo de la casa, hacer una reparación, o salir de casa para solucionar varios pendientes.
O bien, puede tratarse de una meta que nos hemos fijado incluso hace ya varios años y aún no hemos comenzado a actuar para alcanzarla. Por ejemplo: Emprender el negocio de tus sueños, mudarte de casa, bajar de peso, dedicarte a practicar algún deporte, leer algún libro que siempre has querido o requerido leer…
Por ello, es momento de preguntarnos a nosotros mismos ¿Por qué razón no he realizado todas estas cosas? ¿En verdad ha sido porque no he podido, o han sido excusas, miedos, temores, inseguridad o, incluso, pereza de realizar todo eso?
La importancia de preguntarnos ésto, radica en que si en verdad deseamos o necesitamos alcanzar algo y cumplir nuestros sueños, el primer y más importante paso es tener la determinación, la responsabilidad, el compromiso y la disciplina para realizar lo que haya que hacer, como se necesario hacerlo y cuando se deba hacerlo. Dejando asà de lado las excusas, la pereza, el desánimo e incluso actuando a pesar del cansancio y las dificultades.
Solo de esta manera lograremos alcanzar aquello que llamamos éxito. |