Si hemos vivido muchas vidas de represión, de corte y de que nos dirigieran nuestras vidas porque nosotros no sabÃamos qué hacer dentro de las mismas, eso nos ha llevado a conectar con el NO de forma muy profunda y enraizada.
Dicho NO inunda toda nuestra alma y nos conecta con no avance, paralización y estancamiento. Dentro de este estancamiento, me voy quedando sin aliento y sin ánimo para hacer nada en la vida que estoy viviendo en la actualidad, y eso me conecta con el “no merecerâ€.
El no merecer me va cerrando a las oportunidades de la vida y llego a un conformismo el cual me paraliza y me bloquea, y es ahà donde me empiezo a cuestionar todo y a todos pero sin ningún tipo de conciencia real, ya que me siento atrapado dentro de ese NO.
Necesito estar centrado en mÃ, en mi eje y recolocar ese NO del alma el cual ha sido gestado en vidas, por tres temas puntuales. No saber pedir, no saber actuar y no saber expresar.
Pero, ¿A qué han sido debidos esos noes? ¿Cómo se han gestado y enraizado en mi cuerpo tan fuertemente, que me han llevado a gestar en la vida que estoy viviendo en la actualidad ese no merecer? Pues bien, vamos a verlo.
No saber pedir: me viene de vidas en las cuales me lo han dado todo sin más, el marido, el padre, o la madre. O todo lo contario, no he tenido nada, he estado en la carencia absoluta y eso me ha llevado a no saber lo que hay alrededor mÃo, ya que me he conformado y quedado cómodo dentro de esa carencia.
Cómo revertirlo: En esta vida, pedir de una forma clara y concisa lo que necesito y no divagar en pensar y ver la forma más correcta de hacerlo. Todo lo contrario, pedirlo y asumir la respuesta del otro con madurez, puede ser sà o no, pero lo importante en mi caso es el pedir.
Si te cuesta hacerlo, escribe primero: el miedo a pedir me viene de…. Eso te ayudará a descargar a tu cuerpo de densidad y miedos y podrás pedir desde lo real y lo tangible.
No saber actuar: me viene de vidas en las cuales he permanecido en lo estático y en el aislamiento. No me he movido hacia ningún lugar, he estado siempre con los mismos patrones y atrapado dentro de la misma rutina. No he visto mundo ni me he relacionado con gente, he estado aislado y encerrado en mÃ, viendo pasar la vida. Vidas de clausura, locura, campo, mar…
Cómo revertirlo: En esta vida te toca hacer varias cosas, empezarlas, no quiere decir que las acabes. Necesitas vincularte con lo diferente, no sólo dentro de la actividad diaria, también en la laboral y en la de interrelación con la gente, moverte hacia varios núcleos de gente que hagan cosas distintas. Dentro de lo diferente avanzarás y sacarás ese NO que te paraliza, te debilita y te encierra en tÃ.
No saber expresar: me viene de vidas en las cuales mi opinión no contaba para nada, me decÃan lo que tenÃa que hacer y cómo hacerlo. PodÃa ser por padres no tolerantes, maridos que imponÃan su criterio por la época o por su forma de ser, vidas en las cuales he sido mujer y eso no contaba para la sociedad… Eso me ha llevado en esta vida al mutismo, a no saber qué decir y a estar con la gente desde el silencio, ya que creo que mi opinión no cuenta para nada.
Cómo revertirlo: Creyéndome que mis opiniones valen y cuentan. Para ello es importante que lo verbalices en voz alta para asà creértelo: “mis opiniones valen y cuentanâ€. Ve diciéndolo cuantas más veces mejor; a su vez, cuando estés con gente, habla, opina, no te cortes y no te quedes aislada en el mutismo, ya que eso te lleva a agobiarte y no avanzar en tu dÃa a dÃa. Si te encuentras en una conversación y no quieres decir nada, piensa mentalmente: “mi opinión cuenta, voy a decirla†y la dices, da igual lo que piensen los demás, lo importante es que tú rompas con ese pensamiento de que no vale tu opinión. Ya verás que si lo haces de forma paulatina, llegará un momento en el cuál todo fluirá.
A medida que te trabajes estos tres noes, el no merecer desaparecerá. |