El dÃa de hoy más que un tema para desarrollar traemos una pregunta que nos llevará a otras preguntas: ¿Puede la percepción del tiempo alterarse por nuestro estado de ánimo?
Viendo una pelÃcula de la famosa saga Harry Potter surgió esta pregunta, debido a que una personaje de la pelÃcula tenÃa un reloj de arena para visitas que se adaptaba al estado de ánimo de la conversación que estaban teniendo, eso hacÃa que si la conversación estaba interesante el reloj fuera más lento mientras que si era aburrida la arena caÃa más rápido.
Un simple detalle como éste da pie a numerosas preguntas de carácter filosófico, no queremos llegar a una conclusión de sà o no pero definitivamente podemos hacer una aproximación certera no con un fin cientÃfico sino más bien especulativo.
Les ha pasado que cuando estamos en medio de una actividad que nos gusta nuestra percepción del tiempo se acelera, en cambio cuando estamos en algo que nos aburre el tiempo pasa más lento.
Con ese simple ejemplo, es posible llegar a una conclusión no obstante como mencionamos no queremos llegar a una conclusión rápida y radical asà de ligero.
Hay que entender que el tiempo para todos pasa igual, un minuto va a ser un minuto aquà en China, en Italia, en Groelandia, por ende un minuto va a ser igual para cualquier persona en cualquier parte del mundo debido a que es una medida estandarizada, desde una convención internacional un minuto está compuesto por 60 segundos y eso no va a variar. Ahora bien, nuestro ejemplo parece indicar que algo que sà puede variar es la percepción, o sea una medida subjetiva del individuo, sobre el paso del tiempo.
Entonces el tema al que llegamos no es temporal sino perceptual, eso quiere decir que nuestra pregunta no se orienta al tiempo por sà mismo sino a cómo un sujeto percibe.
Desde una concepción más clásica, la percepción está ligada con los sentidos que el sujeto posee, en otras palabras es gracias a los sentidos que podemos experimentar percepciones por ejemplo podremos percibir frÃo o calor, buen sabor o mal sabor o un olor agradable o uno desagradable.
Pero entonces alguien podrÃa decir que en principio todos podemos percibir lo mismo debido a que todos contamos con estos aparatos perceptuales que son los sentidos (claramente exceptuando personas con algún padecimiento); no obstante ahà también topamos con la pregunta de si es verdaderamente asÃ, ¿Por qué no para todos hay calor o frÃo? ¿Por qué para lo que algunos es un sabor agradable para otros es uno desagradable? entre otros cuestionamientos…
Pareciera que al final llegamos a otra interrogante que serÃa sobre la interpretación subjetiva de los sentidos, elemento que complejiza pero que nos permite llegar a una conclusión momentánea y tentativa.
No es una cuestión del tiempo por sà mismo, ni por cómo percibimos sino la pregunta por la alteración del tiempo es una pregunta por la interpretación subjetiva que hacen las personas del tiempo, lo que nos llevarÃa a señalar que efectivamente podrÃa verse transformado el tiempo por los sujetos debido a lo que esté pasando en ellos y ellas. Aunque esa conclusión no podrÃa ser definitiva porque faltarÃan desarrollar más tópicos, no obstante para efectos de este artÃculo sà podemos mantenerla asÃ, a la espera de retomar el cuestionamiento posteriormente. |