PAREJA: Mi mente está fija y obsesionada en que tengo que tener pareja, ya que creo que eso me va a dar la eterna felicidad y un gran bienestar conmigo mismo, que me voy a sentir completo. Eso es debido a que, en otras vidas, he tenido pareja y me he sentido genial, vivo y activo; y ese recuerdo es el que está ahà flotando en mi alma. Mi cuerpo lo coge como referencia real, pero es realidad en otra vida y no en la que estoy viviendo. Eso me puede crear una deformación real del término pareja en esta vida.
Otra historia es que no quiero pareja ya que me siento bien solo y hace que mi vida funcione y fluya. Eso se despierta cuando ya he cerrado el tema pareja en mis otras vidas.
Una tercera historia que se me despierta a nivel mental, es que no quiero pareja. Pero es por miedo a que me abandonen, me dejen y utilicen; de ahà que antes de que me dejen, dejo yo, o antes de empezar una relación me auto justifico conque no la necesito para nada. Esta historia viene porque en otras vidas mis historias de pareja han sido bastante nefastas, es decir, que he vivido el abandono, el no ser querido, la utilización…
Las tres ideas me están debilitando mi mente, ya que la palabra pareja y el significado que he creado de la misma, no para de revolotear dentro de mis pensamientos. Eso me lleva a que se obstaculice un sentido, los ojos; de ahà que todo lo vea maravilloso o nefasto, no hay término medio a la hora de seleccionar pareja.
Ejercicio: Para salir de ahà es bueno centrarme en la palabra pareja, escrita en negro y en mayúscula, en los ojos. Cerrar los ojos y enviar la palabra pareja a la zona del alma que se encuentra en el pecho izquierdo, ver que hay una puerta en el mismo que se abre, coge la palabra pareja y se cierra la puerta; mi mente y mis ojos quedan liberados de la misma.
Una vez ya tenemos claros los conceptos y los sentidos, boca, orejas y ojos, es de suma importancia que protejas los mismos de su enredo kármico.
Boca: cuando te pintes los labios o te laves los dientes, te centras en que pones a tu sentido del gusto en el hoy, para que asà tu cuerpo coja conciencia de referencia y eso haga que no se pierda en el ayer de otras vidas.
Orejas: cuando te limpies las mismas o te pongas pendientes, céntrate en tocar las mismas y verbaliza: “Escucho lo del hoy y lo que me interesa ahora, y dejo de filtrar lo que pertenece a mi ayer y me pierde ahoraâ€.
Ojos: cuando te pintes los mismos o te los laves, verbaliza: “Sólo me interesa ver lo del hoy con claridad y estÃmulo, lo del ayer es pasado en mi vida yaâ€.
A medida que vayas repitiendo estas frases verás que estás más atento, y consciente de lo que te acontece dÃa a dÃa y eso te ayudará a estar más contento y vital en el momento. |