Muchas personas, cuando por fin reciben un aumento de salario o suben de puesto, mejoran su estabilidad financiera o simplemente cuentan con más dinero del que tenÃan antes no hacen lo que pensarÃamos es lo más adecuado, en este caso, salvaguardar mayor cantidad de dinero. Sino que, desafortunadamente, se apuran en gastar todo ese dinero extra, volviendo asÃ, a su estado financiero anterior.
El presente artÃculo trata sobre esta problemática que viven muchas personas a diario y la cual imposibilita que se logren la libertad y el equilibrio financiero tan anhelados.
Como mencionamos, algunas personas al momento de contar con más dinero o, incluso, cuando se trata de personas que apenas comienzan a ver ingresos, pues han iniciado un nuevo trabajo o negocio, lo primero en lo cual piensan es el la forma en cómo gastaron tales ingresos: ¿Qué me compraré? ¿A dónde iré a cenar? ¿Podré comprar ahora el suéter costoso y los tenis que vi en la tienda?...
Y es que no se trata de poner en práctica la siguiente fórmula: a mayor cantidad de dinero, más lujos, más gastos, más caprichos…
Es curioso que, muchas veces, cuando aparece el dinero en nuestra vida, aparecen de pronto también la necesidad de cambiar nuestra ropa o artÃculos del hogar, los “antojosâ€, las ganas de salir de fiesta, en fin. Pero no aparece el deseo por hacer una nueva inversión o la intención de guardar la mayor cantidad de dinero posible.
No estamos diciendo que no debemos consentirnos o darnos esos pequeños obsequios. El problema viene cuando tales “obsequios†se hacen constantemente y a causa de ello no logramos ahorrar lo suficiente.
Todo esto que mencionamos, ya lo han notado expertos en el tema de la estabilidad financiera y la riqueza como lo es Robert Kiyosaki, a quien hemos estudiado numerosas veces en el Centro de Superación Personal. AsÃ, Kiyosaki afirma y nos aconseja que vivamos con el 30% de nuestros ingresos y que utilicemos el resto como un fondo de inversión o ahorro. Que prioricemos nuestra libertad financiera en vez de tener un par de zapatos costosos, por ejemplo.
Por todo esto que hemos comentado, recomendamos hacer el mayor esfuerzo por mantener a salvo ese dinero que con tanto trabajo y esfuerzo obtiene y lo utilice en favor de su tranquilidad y estabilidad financiera futura.
Porque recuerda: “El camino hacÃa la riqueza (y hacia la libertad financiera) depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro†- Benjamin Franklin. |