A veces ocurre que manejamos un nivel de ansiedad en nosotros mismos que nos afecta sigilosamente. A algunas personas les da por comer de más, a otras se les cae el pelo u otras se llenan de gastritis, entre otras cosas porque el estrés y la ansiedad son excelentes desencadenantes de afecciones y enfermedades. Incluso, cuando estamos ansiosos solemos llenar de esta energÃa a quienes nos rodean y estos también terminan igual o mas afectados que nosotros. Es usted una persona que acostumbra a sacar la comida antes de que el microondas llegue a cero? O, ¿cuando está hablando con otra persona suele completar las frases de esta? O, ¿se desespera cada vez que tiene que esperar por algo unos minutos? Si usted respondió que sà a estas preguntas probablemente sufra algún tipo de ansiedad, por mÃnima que sea, y que le puede estar afectando. Ahora bien, ¿por qué consideramos que esta ansiedad podrÃa ser perjudicial? En primer lugar, nuestra salud, tanto fÃsica, emocional, mental y espiritual, se verá seriamente afectada tarde o temprano. Y es por esta razón que muchas personas suelen tener dolencias fÃsicas de pronto, dicen “me duele la espalda, el estómagoâ€, etc., y esto puede deberse a que el cuerpo necesita manifestar de alguna manera que nuestra energÃa no está equilibrada y que estamos llenos de ansiedad. También, como mencionamos, afecta a las personas que están a nuestro alrededor, pues muchas veces la vÃa de escape de tal ansiedad es discutir con otros porque estamos más susceptibles a reaccionar de forma poco adecuada o que pueda herir a los demás. Por lo dicho anteriormente, es fundamental que procuremos mantenernos libres de toda ansiedad y perturbación que pueda afectar tanto a nosotros mismos como a quienes nos rodean. |