Hay veces que nos revelamos dentro de nuestro trabajo, ya que vemos a compañeros o jefes que no hacen nada, pasan su tiempo perdidos en el teléfono, hablando o tomándose descansos los cuales les van paralizando y no les permiten avanzar dentro de su dÃa a dÃa.
Asà su trabajo no sale y tienden a delegarlo a terceros.
¿Cómo tiene que ser nuestra actitud frente a estas personas? Como verás, la actitud tiene que ser distinta, depende de quién sea el que no hace nada.
Si es tu jefe. No puedes hacer nada, tan solo asumir que él piensa y cree que hace mucho, pero lo único que hace es delegar a terceros que le hagan su trabajo. Eso crea un malestar en el ambiente, ya que se percibe y se sabe que el jefe no hace nada, tan solo manda y ordena y poco más. Esta actitud es muy frecuente en instituciones o en trabajos en los cuales hay muchos jefes de departamento por medio.
En resumen, lo que tienes que hacer, es asumir tu trabajo y el de tu jefe. Cuanto antes lo hagas mejor, ya que ahà es difÃcil que se modifique el patrón y la conducta.
Si es un compañero. Hacer tu trabajo lo primero de todo y para nada lo de él, ya que es la responsabilidad del otro asumirla, porque se le paga.
Pero tú quizás puedes pensar: Si no lo hago yo, no se hace y nos van a meter bronca a todos. Espera a que os metan la bronca, ya que si lo haces una vez, te doy por garantizado que lo harás más veces y dentro de ese más, acabarás haciéndolo todo, ya que el otro pasará más y más.
Estas actitudes de pasotismo te pueden afectar más de lo que tu crees y te van afectar a nivel mental. Puedes estar obsesionado todo el dÃa con que el otro no hace nada y dicha obsesión la puedes transportar fácilmente a tu entorno personal. Esto serÃa un gran error que no te va a permitir desconectar de esas personas.
Si te encuentras ya obsesionado en este tema, te recomiendo que hagas el siguiente ejercicio: Cierra tus ojos, toma una profunda respiración y ubÃcate en tu espacio laboral. Una vez estés allÃ, céntrate en la persona con la que estás obsesionada. La ves que camina hacia la puerta de salida de tu trabajo. Abre y cierra la puerta; cuando estés cerrando la misma verbalizas: “dejo mis pensamientos laborales en el trabajoâ€. Cierras la puerta con llave y te vas. Esta visualización la haces durante dos minutos, no más.
Lo que estás haciendo con la misma, es dejar atrás esos pensamientos en el lugar que se han gestado y que tú puedas moverte con mayor libertad en tu vida personal sin ellos.
A su vez, cuando entres en tu empresa y para que tú te encuentres con mayor oxigeno, libertad y espacio, es fundamental que tomes una profunda respiración, expulses aire por la boca y que ese aire cree un cuadrado en torno a tu cuerpo y a tu espacio laboral. Ese cuadrado será de color amarillo intenso y estará en movimiento.
Te ayudará a estar más en ti y que lo externo no te influya tanto. Eso hará que tu mente esté más centrada en tu trabajo y en lo que tienes que hacer y las personas del trabajo, jefes, compañeros… pasarán a segundo orden.
Verás cómo te percibes más libre y fluido en tu entorno laboral y eso se reflejará en tu ánimo. |