Las enfermedades emocionales han surgido en nosotros por una disminución de energÃa ya que hemos canalizado mal la misma. Eso es debido a que nos hemos preocupado por otros antes que por nosotros y eso ha llevado al cuerpo a buscar un nuevo recurso para asà poder rescatar nuestra propia energÃa y la única forma que el cuerpo ha encontrado ha sido el crear “la enfermedad emocionalâ€. Dentro de ese estado de desgaste empezaremos a trabajar las enfermedades auditivas y dentro de ellas encontramos dos modalidades de enfermedad emocional: Las causadas por lo que oigo al azar (yo) y las causadas por que recibo de otros.
Yo – otros. El término YO me conecta conmigo, con mi referencia corporal, con mis vivencias vividas (pasado) y las que estoy viviendo (en el momento). Dichas vivencias se reflejan en mi experiencia de acción y de realización frente a la vida; es ahà y sólo dentro de dicho punto, donde yo me puedo ver capaz de seleccionar lo que quiero y no quiero.
Cuanto más selectivo sea, más energÃa positiva estoy enviando a mi cuerpo y eso se refleja en salud. Hagamos una visualización para posicionar nuestro YO.
1. Visualización YO. Sentados, cerraremos nuestros ojos, tomaremos una profunda respiración por la nariz y nos veremos a nosotros mismos de pie. Alrededor de nuestros pies haremos un cÃrculo en el cual escribiremos “mi momentoâ€, escrito en color dorado. Veremos que las letras se empiezan a mover y crean una espiral el que va subiendo hasta nuestra cabeza. Cuando percibamos la energÃa abriremos nuestros ojos, nos levantaremos y daremos dos pasos al frente verbalizando “Yoâ€. Con dicho movimiento pondremos al cuerpo dentro del campo de acción y realización y dejaremos el pasado atrás.
Lo que lograremos con este ejercicio de 5 minutos, es reconocer nuestro Yo oculto y taponado por miedos que nos han paralizado y alejado de nuestro eje motor.
Se puede hacer tantas veces como quieras. En los momentos en los cuales te percibas perdido, sin rumbo y sin saber hacia dónde ir, en vez de quedarte dentro de la paralización más profunda, actúa mediante el reconocimiento de tu Yo.
El término otros me conecta con lo externo, con lo que se encuentra en mi entorno o fuera del mismo, eso me lleve hacia otras miras y otros horizontes, me hace salirme de mà para buscar, aprender y asà saber decir No y Si con libertad.
El término otros es el estÃmulo que me permite ir hacia el futuro, desde lo positivo y aprendido, o desde lo negativo, lo denso y lo que me desgasta. La clase de estÃmulo dependerá plenamente de mÃ, los otros sólo jugarán el rol que yo estoy necesitando para crecer en este preciso momento evolutivo.
Vamos a hacer una visualización para seleccionar el término otros.
2. Visualización OTROS. Sentados, ojos cerrados, las plantas de los pies se estarán tocando, las palmas de las manos también y la espalda estará lo más estirada posible. Empezaré a respirar por la nariz de forma pausada pero profunda. Veré delante de mà un camino, el cual se bifurca en dos. En uno de los caminos veré la palabra “positivo†y en el otro la palabra “negativoâ€. Yo me posicionaré en el cruce de ambos caminos y tomaré una profunda respiración, veré dónde se posiciona mi cuerpo y empezaré a caminar por el camino hacia adelante y no mirando hacia atrás ni a la palabra que he seleccionado, seguiré caminando y caminando hasta que transcurra el tiempo. Hacerlo por 5 minutos.
No importa el camino que has elegido, lo fundamental es que has avanzado dentro del mismo. Si has caminado en el positivo has ido impregnando a tu cuerpo de positividad, pero si has cogido el negativo has ido dejando atrás la palabra negativo.
Como ves, las dos opciones son correctas, tu cuerpo te ha pautado lo que puedes o no puedes coger de los otros.
Este ejercicio lo puedes hacer cuando te percibas dudoso con los que te rodean, que no sabes lo que ellos quieren de ti o tú de ellos. |