El ser humano cuenta con la capacidad del lenguaje que enriquece mucho nuestro sistema de comunicación debido a que nos ha permitido llevar a cabo de forma efectiva determinadas tareas que se han ido complejizando a lo largo del tiempo. Podemos asegurar que es gracias al lenguaje y la comunicación que se han hecho todos los avances que hemos presenciado como humanidad.
El lenguaje verbal se introduce en nosotros desde tempranas edades cuando se nos va enseñando vocabulario específico que nos sirve para desenvolvernos en este mundo; sin embargo, es algo que se debe perfeccionar con el tiempo porque si no se llega a pulir quedamos muy limitados frente al mundo que nos rodea.
En muchas ocasiones, se puede llegar a sentir que no se tienen las palabras o los mecanismos adecuados para transmitir ideas, entonces mucho de lo que pensamos queda en el plano de la mente y no sale al exterior o, en otros casos, sale pero tal vez no de la forma más adecuada o como quisiéramos.
Imaginemos que una persona que no logra transmitir sus ideas es como un extranjero que conoce un país en el cual el idioma es diferente al que conoce de su país natal. Visualicemos este ejemplo y llegaremos a notar que la persona con el poco conocimiento del idioma nuevo al cual se enfrenta se va a sentir extraviada, no va a saber cómo darse a entender, podrá ser fácilmente timada, entre otras cosas que lo que pueden hacer es a llevarlo a sentirse completamente frustrado o limitado.
Wittgenstein tiene una frase que dice "El límite de mi mundo es el límite de mi lenguaje" donde pone de manifiesto que nuestras capacidades se ven completamente determinadas por nuestro lenguaje y con ello también con la capacidad que tengamos para lograr expresarnos de forma correcta.
Ahora bien, las vías para aprender a ampliar nuestro mundo y aprender a expresarnos de forma adecuada frente a los demás pueden ser diversas: desde aprender nuevo vocabulario; asistir a actividades como talleres, charlas, conferencias o incluso ensayar poniéndonos a prueba frente a un público y practicar reiteradamente.
Lo que destaca de lo anterior es que la formación y la actualización en esta área son claves y nadie va a negar que es sumamente relevante este tipo de formación debido a las características que tiene nuestro mundo actual en donde constantemente nos enfrentamos a situaciones donde debemos expresarnos de una forma efectiva.
Ahora bien, es importante aclarar que el proceso para lograr transmitir ideas no solamente se limita a tener el vocabulario adecuado, también influyen otros factores como puede ser la dicción, la postura corporal, el manejo del tiempo, nuestro estado de ánimo y muchos otros elementos en los cuales no llegaremos a profundizar en este artículo.
A manera de conclusión, podemos decir que el artículo de hoy nos presenta la reflexión y nos hace un llamado a seguir en constante formación y capacitación en áreas que son de vital importancia, en este caso específico en lograr transmitir nuestras ideas a otras personas ya que esto nos brinda ventajas significativas si logramos potenciarlo y hacerlo de la forma más efectiva posible. |