Estuve haciendo cálculos y una persona puede pasar estudiando formalmente en la escuela, colegio y universidad durante aproximadamente unos 20 años y algunos continuarán haciéndolo por mucho tiempo más ya sea igual formalmente o de manera informal como aprendemos diariamente.
Haciendo esa reflexión, me puse a pensar también cuántos de esos conocimientos se ponen en práctica y creo que son menos de los que creerÃamos, aunque el conocimiento que tiene una persona se ve reflejado en sus acciones y actitudes no siempre es el conocimiento que se aprende formalmente en una universidad.
De este tema se desprenden dos planteamientos que me gustarÃa señalar en este artÃculo: El primero; serÃa hablar sobre esos conocimientos que no llevamos a la práctica y el segundo; lo poco útil que resulta el almacenar conocimientos sin darlos a los demás.
Si no estamos llevando los conocimientos a la práctica y además esos conocimientos no se los estamos entregando a alguna otra persona que se pueda beneficiar de ellos, esos conocimientos están quedando ociosos en nosotros y son como una biblioteca de libros que nadie lee.
Lo más importante de aprender es dar esos conocimientos a otros porque, como señalé anteriormente, de nada sirve una persona erudita si no pone esos conocimientos en la práctica y no se los facilita a otras personas.
La grandeza de estudiar está en que esos conocimientos lleguen a los corazones y las cabezas de otras personas que a su vez se vuelvan multiplicadores de conocimientos para que ese cúmulo de información sea en beneficio de la humanidad y no de una sola persona. |