Todas las personas, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido experiencias desagradables en el pasado, hemos sufrido y caÃdo muchas veces, y se nos han presentado situaciones que nos marcan la vida durante un buen tiempo, incluso a veces durante toda la vida.
El presente artÃculo, es una breve reflexión acerca de todas esas vivencias que hemos considerado negativas y que ya son parte del pasado, pero que aún, por una u otra razón, continúan desgastandonos y consumiendo nuestra energÃa y potencial.
Está claro que ninguna persona está libre de cometer errores. Asà como el ser humano tiene la capacidad de ser bondadoso, también puede lastimar y hacer mucho daño si no cuida su pensar y accionar.
Si bien es cierto, tenemos el derecho de sentirnos agobiados cuando algo o alguien nos lastima, esto no tendrÃa por qué impactarnos de forma negativa durante toda la vida.
De lo que hablo, es del carácter innecesario que tiene el cargar estas situaciones que nos han marcado, y permitir que influyan en nuestro presente y futuro de una forma negativa.
Es fundamental que si en la actualidad aún nos sentimos lastimados por algo que ocurrió en el pasado, intentemos sanar desde nuestro interior para poder liberar nuestro corazón y nuestra mente.
Si se tratase de que una determinada persona nos hirió, y aún podemos comunicarnos con ésta, serÃa conveniente expresarle nuestros sentimientos al respecto e intentar aclarar la situación.
Aún asÃ, independientemente de si logramos conversar con la o las personas que nos hicieron daño, es importante que siempre busquemos el perdón en nuestro interior, que perdonemos no solo por el bien de esa o esas personas sino por nuestro bienestar y tranquilidad.
Y en el momento en que decidamos liberarnos de las cadenas del pasado, surgirá en nosotros una bella energÃa, nos sentiremos libres y aliviados de dejar atrás el sufrimiento. Podremos, ahora sÃ, abrir nuestro ser y liberar todo ese potencial que estuvo guardado durante tanto tiempo. |