Al momento de crear un negocio y pensar las diversas estrategias que utilizaremos para lograr cumplir con nuestros objetivos y tener éxito, es importante tener en cuenta algunas consideraciones acerca del entorno que rodeará a nuestra futura empresa o negocio.
Sabemos que para desarrollar una empresa es necesario, de primera entrada, definir cuál será el valor que le ofreceremos a nuestros futuros clientes o consumidores, ya sea que se trate de productos, servicios, experiencias o información para entrar en un mercado especÃfico.
Además, es necesario, desde la etapa inicial, establecer la misión, visión, objetivos y estrategias de nuestra empresa. Y para ello, es necesario tomar en cuenta el entorno en el cual se desarrollará ésta.
Por ello, a continuación mencionaremos algunas de partes por las cuales está conformado el entorno de la empresa, para asÃ, a partir de dicha información, definir cuál será el producto o servicio a producir en nuestro futuro negocio:
Entorno polÃtico y legal: Al desarrollar nuestra idea de producto o servicio debemos tomar en cuenta la legislación según el paÃs o lugar donde se ubicará la empresa. Es fundamental, desde un inicio, cumplir con todos los requisitos legales y asegurarnos de que nuestro futuro servicio o producto no incurrirá en aspectos no regulados o ilegales.
Entorno económico: Debemos saber si el paÃs o región donde crecerá la empresa se rige por una economÃa de libre mercado o si se trata de una economÃa controlada por el Estado. De esta forma tendremos en consideración el grado de libertad o regulación que tendremos como futuros empresarios.
Entorno cultural: Uno de los aspectos más importantes al momento de desarrollar un producto o servicio es el entorno cultural que rodea la empresa. Debe haber extremo cuidado al momento de crearlos para ir de acuerdo con los valores, creencias e ideas que posea nuestro público meta. Pongo un ejemplo, si se desea entrar al mercado mexicano con un producto especÃfico, no serÃa una buena idea incluir en la imagen, publicidad o logo del mismo, flores de color amarillo, pues en dicha cultura éstas algunas veces se asocian con la mala suerte o con la muerte. Con lo cual solo provocaremos que nuestro cliente meta probablemente rechace el producto.
Una vez que hemos considerado estos tres tipos de entorno, en conjunto con un estudio de mercado que nos proporcione la información necesaria y prudente, tendremos más herramientas para definir de forma adecuada el valor, esto es, el producto o servicio que ofreceremos a nuestros clientes, asà como las estrategias, objetivos, misión y visión de nuestra futura exitosa empresa. |