En el Centro de Superación Personal, siempre hemos recalcado la importancia de cumplir nuestros objetivos y hacer realidad nuestros sueños. Sin embargo, en algunas ocasiones, no empezamos a luchar por ellos porque ni siquiera hemos definido exactamente lo que queremos.
Por ello, el artículo de hoy trata sobre ¿qué pasaría si el problema de no luchar por nuestros sueños está en que aún no tenemos claro cuáles son? E incluso ¿qué pasaría si tuviéramos varios sueños incompatibles entre sí?
En este instante, tú mismo podrías estar sintiéndote confundido respecto a muchas cosas que pasan, o que aún no pasan, en tu vida. Por lo cual te pregunto: ¿Has reflexionado acerca de qué es lo que deseas tener en tu vida? ¿Cómo quieres que sea? ¿En cuáles circunstancias te gustaría estar? ¿Rodeado de quiénes?
Es normal que tal vez no hayas tenido una respuesta clara a tales interrogantes. Es más, muchas veces, nos enfrentamos a dilemas que tardamos meses e incluso hasta años en resolver. Y aquí es donde entran en juego los dilemas referentes a qué deseamos perseguir, qué camino tomaremos en la vida, por cuál objetivo o sueño lucharemos…
También, podría darse el caso de que tenemos dos grandes sueños. Pero, para nuestro desagrado, estos dos podrían no ser compatibles o realizables a la vez. Y allí es cuando nace el desánimo ante nuestros sueños. Pues los dos podrían ser de suma importancia para nosotros, y ésto podría causar que no nos decidamos por alguno de ellos.
Entonces, ¿qué hacemos en tal caso?
Lo mejor sería no desanimarnos ni frustrarnos ante tal situación, sino tomarnos el tiempo para reflexionar ¿qué significa o simboliza cada sueño para nosotros?; ¿qué representa cada uno y qué implican? ¿Cuáles podrían ser las consecuencias, tanto positivas como negativas de éstos? ¿Cómo me sentiría si cumpliera el sueño A? Y ¿Cómo me sentiría si cumpliera el sueño B? ¿Qué tanto debo sacrificar en cada uno? ¿Estoy dispuesto a sacrificarme por el sueño A, por el sueño B? Entre otras interrogantes.
Y después de una minuciosa valoración y análisis de estos aspectos, es probable que nuestro panorama ahora se encuentre un poco más claro y contemos con mayor capacidad para decidirnos al respecto.
Después de todo, lo fundamental de todo esto no es necesariamente qué camino tomemos, sino decidirnos a tomar uno. Y no dejar que otras personas y nuestras circunstancias pasadas o actuales moldeen nuestra vida futura. |