Si buscamos en el diccionario la palabra energía podemos encontrar dos definiciones que nos acercarán al término, una primera definición más de corte científico que plantea que la energía es la capacidad de la materia para producir trabajo; mientras que una segunda definición nos planea que la energía puede ser entendida como el vigor o el ánimo con que se emprende o se realiza una tarea.
A la definición de energía que me quiero referir en este artículo es a la segunda, más relacionada con ese poder interno que tendríamos todos nosotros y que nos da vida y nos impulsa a poder realizar las actividades que nos proponemos.
Ahora que hemos aclarado qué entendemos por energía, quiero referirme específicamente a esa energía que aún no hemos identificado y que por lo tanto aún no hemos utilizado para alcanzar grandes cosas en la vida.
Ahora bien, para que seamos capaces de identificar dicha energía se hace necesario conocer de dónde podría provenir, de dónde podrías tomarla y utilizarla para alcanzar aquello que más anhelas.
Por lo cual, a continuación, señalaré algunas de las fuentes de donde los seres humanos podríamos obtener esa energía superior: - Energía interior: Nuestra propia energía hace referencia a lo que más comunmente llamamos energía porque sería esa vitalidad con la cual nos levantamos en la mañana y con la cual vamos realizando todas las actividades del día. Sin embargo, es importante aclarar que todavía yace en nosotros una cúmulo de energía que no utilizamos como puede ser la energía surgida a partir de las adversidades y experiencias, misma que podríamos utilizar para fortalecernos y seguir adelante.
- Energía de allegados: Otra energía que en muchas ocasiones nos ayuda es la energía que tienen o inspiran en nosotros nuestros allegados. Cuando estamos cerca de una persona esa persona nos está transmitiendo un flujo de energía y por eso a veces nos sentimos contentos, tristes, emocionados, apáticos, entre otras sensaciones… cuando estamos cerca de alguien. Por ello sería importante rodearnos de personas que nos inspiren una energía que nos guste y que nos vaya a cargar para poder tener nuestra batería interna al máximo y podamos beneficiarnos de ello en nuestras actividades diarias.
- Energía divina o universal: Otra de las energías que podemos mencionar podemos ubicarla en una fuente superior, sin importar lo que cada uno de nosotros crea, podemos recibir energía estableciendo una fuerte conexión con la energía superior que cada uno de nosotros desee creer. Les aseguro que hacer ese vínculo con una energía superior que nos trasciende nos ayuda también a alimentar nuestro espíritu, y en general todo nuestro ser, elemento que nos beneficiará diariamente.
Hay un potencial en nosotros que no hemos desarrollado porque, por lo general, solamente estamos acostumbrados a utilizar nuestra propia energía, pero si visualizamos y nos damos la oportunidad de sentir otras fuentes de energía, podremos desarrollar y fortalecer aún más nuestro ser, y con ello tener un impulso más fuerte para lograr todo lo que nos propongamos. |