La sabidurÃa oriental, señala que a toda acción le corresponde una reacción, como la ley que habla que toda causa tiene un efecto, por lo que nuestras acciones fÃsicas, verbales y mentales tendrán efectos a plazo.
Somos creyentes de esto que mencionamos en el párrafo anterior, no para que andemos con miedo por la vida pero sà para tomar conciencia de que nuestras acciones tienen un efecto importante y retributivo en nuestra vida.
Todo tiene como consecuencia siempre un resultado. Si el acto que origina es positivo, la consecuencia de tal acto será positiva también. Esta es también la llamada ley del "boomerang", que hace una relación con el instrumento que se devuelve cuando es lanzado al aire.
Cuantas veces nos preguntamos "¿por qué me sucede esto a m�", ¿Por qué yo? Y renegamos por la injusticia de la vida. Sin embargo hay que tener claro que no hay un culpable afuera, solamente nosotros mismos.
Esta enseñanza nos deja en claro que cada uno de nosotros construye su propia realidad. Este conocimiento resulta muy útil, porque una vez que llegas a entender la relación entre las acciones y sus efectos, estarás siempre alerta a todo lo que haces, te examinaras y evitaras las acciones negativas que te perjudiquen a ti o a otros.
Asà este tipo de conocimiento lo que nos reafirma es la auto responsabilidad que tenemos sobre nosotros mismos, si se expandiera esto podrÃa llegar a transformar muchas vidas y todo por medio de un cambio interno, por medio de la sabidurÃa pura y la conciencia sobre las acciones que realizamos. |