Dicen que el paso que más cuesta dar siempre es el primero y esto queda demostrado con los emprendimientos. En muchas ocasiones, ese primer paso y las dificultades que encontramos en él es lo que determina si se inicia o no un emprendimiento.
En el artÃculo de esta semana, analizamos tres maneras para aminorar los costos a la hora de realizar un emprendimiento. Son tres ideas para la etapa inicial de análisis del proyecto pero que a la larga se convierten en dividendos que se reducen, elemento relevante principalmente para las personas que inician el emprendimiento sin mucho respaldo previo.
Lo primero y más importante a tener presente es que se debe realizar un plan de negocio, las ideas de negocio no son solamente que se nos ocurrió en una mañana que querÃamos poner una heladerÃa y al dÃa siguiente ya estamos comprando los implementos para ello.
El plan de negocio sirve para conocer la estructura que llevará el proyecto y tener la mayor cantidad de previsiones cubiertas desde el principio.
El siguiente elemento es buscar asesorÃa para realizar un estudio de mercado, en otras palabras una investigación sobre los posibles clientes y competidores que estarán implicados para hacer funcionar o no nuestra idea de negocio.
Siguiendo el ejemplo que mencionamos, si queremos poner una heladerÃa pero ya existen otras heladerÃas en nuestra comunidad que cumplirán la función de competencia tal vez sea momento de replantearse el emprendimiento o buscar los factores distintivos que harán nuestra heladerÃa la más competente para captar clientes.
Por último, se debe hacer una búsqueda de contactos interesados, como por ejemplo, posibles asesores, socios o clientes de nuestro emprendimiento. Teniendo esta búsqueda ya resuelta nos nutriremos de una red de contactos siempre necesaria para iniciar un emprendimiento.
Como se puede observar, las ideas de este artÃculo muestran tres maneras simples para ejecutar al inicio de un emprendimiento y a la larga aminorar gastos, reformular una idea de negocio o incluso desecharla. |