El primer paso para alcanzar lo que uno quiere es tener la intención de llegar a ello; sin embargo, la intención por sà sola es poco útil sin la acción que se pueda ejecutar para alcanzarlo. Son las acciones y no las intenciones las que determinan si logramos con éxito un objetivo.
No sirve de mucho si decimos que vamos a salir a correr a la mañana siguiente pero cuando nos levantamos “olvidamos†esa intención y no realizamos la acción.
El 95% de las cosas que la gente se propone queda solamente en las intenciones y ni siquiera llega a generar acciones. En otras palabras, se convierten en oraciones bonitas o alentadoras pero que no repercuten mucho en cada uno.
Este planeta está colmado de buenas intenciones; sin embargo, no asà de acciones y aunque parezca increÃble, esa es una de las causas por las cuales tenemos una propagación de males personales y sociales.
Si quisiéramos que usted conservara algo de estas lÃneas serÃa la recomendación que haremos a continuación. Resulta más valioso el hacer que el decir. Woody Allen en algún momento señaló que “las cosas no se dicen, se hacen; porque al hacerlas se dicen solasâ€
En algún momento a todos nos han recalcado que “lo que cuenta es la intención†pero esto tiende a ser un poco relativo. En algunos casos, por supuesto que hay que valorar la intención, por ejemplo, cuando alguien intenta agredir a otra persona; sin embargo, en el ámbito del desarrollo y la superación personal las intenciones no son lo que cuentan sino, como hemos dicho en este artÃculo, las acciones.
Termine de leer estas lÃneas y pregúntese ¿Cuál fue la última intención que tuve? Ahora acompañe esa pregunta con esta otra ¿Ya tomé acciones para alcanzar mis intenciones? |