Inauguramos los artículos de esta semana con la pregunta de si ¿existe una crisis en el liderazgo? Esta pregunta la intentaremos responder a lo largo de los siguientes párrafos; sin embargo, nos gustaría que se mantuviera como un cuestionamiento activo y que ustedes formen un criterio al respecto, pues lo aportado acá será solamente una opinión de parte nuestra.
Al hacer ese cuestionamiento, seguramente lo primero que se piense es si estamos preguntando si quedan pocos líderes; sin embargo, para ello hay que responder que los líderes no nacen, se hacen; por lo tanto, van retirandose líderes de varias generaciones pero van surgiendo otros con el paso del tiempo. Al respecto, estamos en la época en donde pareciera que abundan más los líderes, pero sí afirmamos que existe una crisis debido muchas veces a la no tan adecuada conceptualización de las personas que llamamos líderes.
Como dijimos en un artículo de la semana anterior, muchas veces se tiende a equiparar a la persona que está al frente de un negocio, de una organización o un grupo con la figura del líder; sin embargo, quien está al frente no siempre es un líder. Para aportar más datos sobre este punto, queremos agregar que una persona famosa no siempre es un líder, en otras palabras, el hecho de que una persona sea reconocida no es una cualidad demasiado emparentada con lo que significa ser un líder.
Otro aspecto que ha generado una crisis es la autoproclamación de líderes. Esto quiere decir que una persona se llama a sí misma como líder. Esto es fabuloso como técnica motivacional, pero en el fondo del asunto hayamos que un líder verdadero no se autodefine así, son los otros los que determinan su liderazgo.
A manera de síntesis de lo planteado y como respuesta a la pregunta inicial, podemos decir que sí existe una crisis en el liderazgo, sin embargo, esa crisis no refiere a si hay o no líderes, sino en cuáles personas son las que se reconocen como tales actualmente y cómo podría ser una mejor forma para saber reconocer los líderes auténticos, esas personas que de verdad se acoplan a las características y funciones desempeñados por un líder verdadero. |