Una de las caracterÃsticas esenciales de nuestra sociedad actual es el constante impulso del consumismo. La mayorÃa de la población ha adoptado la falsa creencia de que consumir, comprar o adquirir bienes es lo que nos da identidad, lo que nos hace ser personas importantes.
Sin embargo, estos altos niveles de consumismo podrÃan traer consigo consecuencias negativas, pues al llenarnos de posesiones materiales nos estamos cargando innecesariamente y sobrecargando nuestra energÃa y el espacio que habitamos.
Ahora bien, para hablar de cómo se podrÃa poner en práctica el minimalismo serÃa necesario dar al menos una definición o una aproximación breve. El minimalismo es un término originario del arte y que tendÃa a reducir al mÃnimo los medios de expresión; sin embargo, actualmente puede ser entendido como una actitud de vida que prioriza tener el mÃnimo de posesiones. Otro concepto afÃn al minimalismo es el ascetismo que nos habla de la misma idea dentro de la filosofÃa y la religión.
Quisimos aplicar en este artÃculo el minimalismo al hogar debido a que es en este espacio donde muchas veces se marca más la compra compulsiva de artÃculos materiales que, con el paso del tiempo, se van acumulando y no nos permiten manejarnos con libertad.
AsÃ, podrÃamos evitar dicho consumismo a través de diversos aspectos como por ejemplo: - Empezando por realizar una limpieza de todas las cosas que se encuentren en nuestro hogar y que sean innecesarias o que estén “repetidasâ€. Por ejemplo, si tenemos tres televisores o pantallas y solo utilizamos una de ellas o incluso no utilizamos ninguna, serÃa adecuado deshacernos de ellas, pues son objetos que están consumiendo nuestro espacio y energÃa.
- Adoptando esta actitud minimalista al hacer tanto las compras de objetos para el hogar como las compras del dÃa a dÃa, es decir, los alimentos y otros artÃculos de consumo diario.
- No fomentando la acumulación de objetos dentro del hogar. Por ejemplo, si compramos un nuevo artÃculo serÃa adecuado desechar el artÃculo viejo que aquel viene a sustituir.
Queremos cerrar con dos conclusiones que sirven como enseñanzas. La primera es que debemos sacarnos de la cabeza la idea de que los bienes materiales nos definen o nos hacen más o menos personas. Esto es una creencia errónea y el primer impedimento de que podamos tomar actitudes de Ãndole minimalista.
Por último, no pensemos que el tener pocas posesiones materiales son sÃmbolo de humildad ni pobreza. Al contrario, posiblemente las personas que se concentren más en actitudes minimalistas sean las que adquieran más riquezas, debido a que no tendrán gastos de más, ni desperdiciarán tanto el dinero en posesiones innecesarias. |