Muchas veces, cuando nos convertimos en padres o encargados de familia, solemos asumir el rol de las o los proveedores del hogar en términos económicos, es decir, quienes se encargan de llevar el sustento a casa y cubrir todos los gastos materiales que implica vivir en familia.
Sabemos que muchas veces las estructuras familiares hacen que deba haber una figura con el rol más fuerte de proveedor a nivel económico ¿Cuáles caracterÃsticas asociamos con ese proveedor y es un proveedor solo en términos económicos o también emocionales? En el artÃculo de hoy reflexionaremos sobre este tema.
Somos conscientes de que ese rol de proveedor usualmente es muy demandante y absorbe toda nuestra energÃa e incluso algunas veces, nos tomamos tan a pecho este lugar en la familia que aún cuando nos queda tiempo y energÃa, optamos por seguir pensando en el trabajo aún en nuestros espacios de descanso.
Ahora bien, estar tan enfocados en nuestro trabajo todo el tiempo no solo puede afectar nuestra salud y bienestar en general sino también el de nuestra familia, pues, en este sentido, estamos procurando ser solamente proveedores de dinero o recursos y no nos preocupamos por dedicarle amor, tiempo y escucha a nuestra familia.
Es decir, estarÃamos brindándole a nuestra familia seguridad económica pero no emocional y aunque sea difÃcil de creer, muchas veces, la seguridad emocional es más importante que la económica.
Es común escuchar que “el dinero no compra la felicidadâ€, nosotros agregamos que tampoco compra el amor, ni el tiempo, ni el cariño de nuestros seres queridos, tampoco compra el autoestima, la motivación o la estabilidad de nuestros hijos(as) e incluso el fuerte vÃnculo que se pueda formar si compartimos constantemente con ellos. A la larga, es más importante un abrazo caluroso, un por favor hijo, un te amo hija, una salida con la pareja, que regalarle artÃculos materiales.
A nivel psicológico está comprobado que la seguridad emocional es importante en todas las etapas de la vida y si, como figura proveedora, no nos vemos también como una persona que pueda brindar eso, podemos estar afectando a toda la familia indirecta o directamente.
Por lo cual nuestro objeto en este artÃculo es recalcar que no solo es importante cubrir las necesidades materiales de nuestra familia, sino también las emocionales. Para lo cual pasaremos de ser únicamente proveedores económicos a ser proveedores de amor, cuidado, respeto y seguridad emocional. |