Recientemente el Papa Francisco dio un discurso en el cual criticó a lo que él llamó "los Ãdolos modernos" como podrÃan ser: el culto a la belleza, el dinero, las drogas o los juegos de azar. El Papa también señaló que ese tipo de cosas han llevado a la esclavitud, a la obsesión y a la enfermedad en las personas. Cada vez debemos ser más conscientes y cuidadosos respecto a lo que señala el Papa y por eso quisimos realizar este artÃculo reflexivo. Estamos en una era donde constantemente se nos bombardea con mucha información que nos puede hacer caer en esa falsa idolatrÃa a cosas o actividades que, a la larga, pueden terminar perjudicándonos más de lo que creemos. Está bien que nos guste vernos bien, la libertad financiera que nos puede brindar el dinero o divertirnos un rato jugando algún juego; sin embargo, si no somos cuidadosos, cosas que al principio parecen inofensivas pueden terminar siendo un arma de doble filo que nos produzca mucho daño. Ahora bien podemos aplicar la frase que dice "el lobo disfrazado de oveja" en este caso. Es decir, que tal vez es algo negativo que se encubre o viste de positivo. Por eso cada vez debemos ser más cuidadosos y saber distinguir entre las cosas que nos hacen bien y las que no. Las industrias publicitarias, la globalización y el consumismo son solo algunos de los ejes que logran explicar y que se ven más beneficiados con lo que el Papa llamó también "el supermercado de Ãdolos"; es decir, esa venta compulsiva y diaria de nuevas cosas con las cuales generar ganancias. Como hablaba la filosofÃa griega, parece que una de la claves es saber determinar ese punto medio en el cual no llegamos a desvelarnos con cosas a través de las cuales nos bombardean constantemente. Además, el punto álgido de lo que señala el Papa es que, en el mundo moderno, hay muchas cosas que pueden generarnos obsesión y un decaimiento en nuestras condiciones de vida. Por ello debemos estar atentos a ellas y ser cuidadosos. |