Algunas tradiciones de la filosofÃa griega señalan que para vivir una vida feliz, se debe tener un equilibrio en la vida. Incluso, pensaban que el medio para alcanzar la felicidad era no caer en los excesos, los cuales eran entendidos como desequilibrios.
Dicho pensamiento perdura hasta la actualidad si consideramos que la sociedad constantemente nos dice que no debemos caer en excesos: Por ejemplo, exceso de alcohol, exceso de comida chatarra, exceso de entretenimiento. Paradójicamente, dicha sociedad nos hace caer en estos excesos bombardeandonos a cada instante.
Con esto, lo que queremos subrayar es que en nuestra vida somos propensos constantemente a sufrir desequilibrios debido a los excesos. Podemos poner dos ejemplos de desequilibrio, uno a nivel externo y otro a nivel interno.
A nivel externo, podemos mencionar el caso de los excesos con la comida, pues a pesar de que el ingerir alimentos es una necesidad vital para el ser humano, en muchas ocasiones comemos de forma dañina o más de lo que requerimos, lo cual genera un desequilibrio que, a la postre termina afectando nuestra salud.
Y a nivel interno, podemos referirnos al desequilibrio emocional, pues ante determinadas situaciones podrÃamos estar demasiado eufóricos y tener altas expectativas con respecto a algo, o bien, vivir en un estado de desánimo o cero expectativa con respecto a lo que se vaya a presentar.
Solemos escuchar la frase “Donde hay orden está Diosâ€, y si entendemos el orden como un estado de equilibrio podemos afirmar que la vida más plena se alcanza a través de los estados equilibrados.
Por lo cual, en el artÃculo de hoy quisimos recalcar la importancia de intentar mantener un equilibrio en nuestro estilo de vida evitando todo tipo de excesos tanto a nivel fÃsico y a nivel emocional. |