Quienes tenemos hijos en edades tempranas sabemos que mantenerlos con una buena alimentación puede ser todo un reto, debido a que en la actualidad el mercado ofrece un sinfín de productos que suelen conquistar la vista y el estómago de nuestros hijos pero que usualmente se encuentran cargados de ingredientes que pueden ser nocivos para la salud si se ingieren de forma constante.
En los Estados Unidos, por ejemplo, país con un gran desarrollo económico y en el cual la población tiene al alcance de su mano gran variedad y cantidad de alimentos, las cifras acerca de niños con padecimientos como la obesidad o la diabetes han aumentado enormemente en los últimos años, y esto se debe en gran medida a los pésimos hábitos alimenticios que hemos adquirido y al estilo de vida consumista que adoptamos la mayoría.
Es por esta razón que en el presente artículo mencionamos algunas recomendaciones para cuidar el bienestar físicos de nuestro hijos, a través de una alimentación balanceada y libre de tóxicos. En seguida las enlistamos:
Evite el exceso de azúcar: A pesar de que nuestros hijos amen las golosinas, los postres, el helado y demás comidas cargadas de azúcar sabemos que su consumo diario puede traer consigo padecimientos como la falta de concentración, la obesidad, el deterioro temprano de los dientes, entre otros.
Prevenga el consumo excesivo de grasas: La comida chatarra se ha convertido en uno de los mayores causantes de obesidad en niños y jóvenes debido a los altos niveles de grasa que suele contener. Razón suficiente para mantener este tipo de comidas lejos de la dieta diaria de nuestros hijos.
Mantenga una dieta rica en nutrientes y cuide las porciones: Procure que cada comida de sus hijos tenga la cantidad de vitaminas, proteína y minerales que necesitan de acuerdo a su etapa de crecimiento. Mantengamos en ellos una alimentación basada en alimentos verdes, cereales integrales, frutas, frutos secos, entre otros. Así mismo, aunque ingieran alimentos saludables siempre debemos cuidar que no excedan las porciones adecuadas.
Evite los productos congelados, con preservantes, artificiales: Es cierto, muchas veces no podemos sacar dos horas diariamente para preparar cada comida, y es por esto que solemos recurrir a la comida congelada y procesada. Sin embargo, es posible que tanto nosotros como nuestros hijos tengamos una dieta saludable sin necesidad de invertir demasiado tiempo en ello. Es aquí donde cobran importancia los snacks como frutos secos, la fruta fresca, los smoothies los cuales son fáciles de preparar, y los sándwiches saludables que aportan proteína, carbohidratos y diversos nutrientes.
Es importante tener en cuenta que los hábitos alimenticios que tengamos probablemente también los adopten nuestros hijos. Por lo cual el primer paso para mantener el bienestar físico de éstos es cuidar también de nuestra salud por medio de una alimentación equilibrada. |