¿Qué hace que una persona se refugie en las drogas? ¿Cuáles son las estadÃsticas de consumo? ¿Se puede evitar que una persona caiga en las garras de la droga? En el VIII Encuentro de Mentes Maestras, Lucio Legaspi nos traerá una conferencia con la premisa de que las drogas no son un juego, quisimos aprovechar para desde ya poner en contexto las interrogantes que formulamos al inicio de este artÃculo.
Las cifras de consumo son alarmantes. En el año 2016, la ONU, en su Informe Mundial Sobre las Drogas, indicó que 247 millones de personas en el mundo habÃan consumido drogas en el año anterior, cifras que con el paso del tiempo han aumentado. Diariamente cientos de personas son vÃctimas de la droga y sus secuelas. Cada vez son más las evidencias sobre las consecuencias asociadas al consumo de droga, las cuales hacen ver que no solamente la persona consumidora se ve afectada sino todo su entorno familiar, laboral y social.
Según datos del informe mencionado, en la actualidad 29 millones de personas padecen trastornos relacionados con las drogas y 1,6 millones de las personas que se inyectan drogas viven con el VIH, una de las enfermedades más devastadoras que puede padecer un ser humano.
Se ha dicho que las motivaciones surgidas en una persona que consume alguna droga provienen de una fuente emocional. Es decir, desde sus necesidades o carencias sentimentales y esto muchas veces se ve legitimado por la presión social a consumir o por ambientes que "lo favorecen". John Lennon en algún momento dijo que su época en las drogas fue cuando no tenÃa ninguna esperanza pero que, cuando una persona está en las drogas, se le hace aún más difÃcil encontrar esperanza.
La lucha contra las drogas es una tarea que muchos quieren emprender: personas, familias, profesionales de la salud, lÃderes polÃticos y religiosos ya se han manifestado en contra de estas sustancias que alteran no solamente la conciencia sino también la realidad de todas las personas que las utilizan.
¿Y por dónde podemos empezar? Al igual que muchas otras problemáticas, la concientización y sensibilización sobre el tema empieza en el hogar. Como padres de familia, podemos educar y advertir a nuestros hijos sobre el tema y protegerlos emocionalmente para que nunca consideren como alternativa refugiarse en las drogas.
“Las drogas alejan a las personas de lo grande que pueden llegar a ser y del gran camino que pueden recorrer†|