Tal vez no a muchos les suene el nombre de Paul Tasner, pero su historia nos puede dejar una gran enseñanza, en especial para quienes gustamos de las historias sobre éxito empresarial.
Como dato inicial, es importante mencionar que Paul Tasner es un estadounidense de 76 años de edad. A sus 64 años fue despedido de su cargo como director de operaciones de una empresa para la cual llevaba laborando más de 40 años en San Francisco, EEUU.
Debido a que en ese momento no pensaba en el retiro como una posibilidad, decidió empezar un emprendimiento a sus 66 años con la convicción de que tenÃa más de 40 años de experiencia en el sector empresarial. Por ello, decidió fundar PulpWorks junto con Elena Olivari, una empresa que se dedica a diseñar envases sostenibles para la industria de productos de consumo.
PulpWorks ha ganado más de 20 premios y reconocimientos y es conocido por ser un emprendimiento joven pero con personas de experiencia detrás.
Si nos ponemos en contexto en relación con las personas adultas mayores, la realidad indica que cada vez existe una pirámide poblacional más invertida en todo el mundo. Se estima que para el año 2050 en EEUU haya más de 84 millones de personas adultas mayores. Para nadie es secreto que las personas adultas mayores algunas veces son rechazadas socialmente; sin embargo, muchas de las situaciones de rechazo se basan en mitos, estereotipos y creencias sobre la vejez. Paul es un claro ejemplo de que una persona adulta mayor puede ofrecer valor en el ámbito del emprendedurismo.
Paul, en una conferencia que impartió en el año 2017, señaló que las personas mayores tienen más probabilidades de generar un emprendimiento exitoso. La mejor enseñanza que nos deja la historia de esta semana es que no hay lÃmites de edad para emprender, y para este artÃculo quisimos hablar de un ejemplo no tan conocido como otros pero con el mismo valor en relación con su enseñanza. |