Comer es un gran placer que aporta a nuestro organismo la energÃa vital para funcionar correctamente. Desde edad temprana aprendemos a masticar de forma natural; sin embargo, con el paso del tiempo podemos adquirir hábitos que no son los más adecuados. Masticar de forma incorrecta trae consecuencias graves para nuestra salud como pueden ser malas digestiones, sobrepeso, pesadez, estreñimiento, dolor abdominal y otros problemas derivados.
¿Come rápidamente? ¿Acostumbra a usar el teléfono mientras come? ¿Siente que la comida suele caerle mal? Si su respuesta es sà en alguno de esos casos posiblemente esté masticando mal los alimentos.
Masticar bien se compone principalmente de cuatro elementos: a) tomarse el tiempo suficiente, b) esperar haber tragado para poder introducirse otro bocado a la boca, c) comer en un espacio que propicie su tranquilidad y concentración y d) no sobreesforzar su masticación con trozos grandes.
Como sugiere el tÃtulo de este artÃculo, si masticamos correctamente reducimos mucho nuestros niveles de estrés debido a que oxigenamos nuestro organismo. Esto, provoca que el proceso de alimentación sea más agradable sumado a que a nuestro cuerpo le tomará menos tiempo el procesamiento de la comida.
La alimentación no es solo un proceso biológico sino toda una experiencia psicológica completa y por eso es que debemos ser cuidadosos y prestar atención no solo A LO QUE COMEMOS sino también a la MANERA EN CÓMO LO COMEMOS para que, de esta forma, obtengamos más beneficios de un placer tan delicioso como es alimentarnos.
Aparte de brindarnos una gran ventaja emocional gracias a la liberación de estrés recordemos que contribuiremos a un buen sistema de digestión. Cuando masticamos correctamente, ayudamos mucho al sistema digestivo y asà evitamos consecuencias nocivas como las sañaladas en la introducción de este artÃculo.
“Comer es una necesidad pero comer inteligentemente es un arteâ€â€” La Rochefoucauld |