Por lo general, cuando se habla sobre contaminación ambiental a la que más se hace referencia es la contaminación del aire o del agua. Pero de una de la cual se habla poco es de la contaminación sonora por la cual estamos bombardeados diariamente en las grandes ciudades.
Podemos afirmar que el mundo es sonido debido a que todo está vibrando constantemente. Incluso, cada uno de nosotros somos una armonÃa ya que tenemos vibraciones que se expanden pero a decibeles no perceptibles para el oÃdo humano.
Ahora bien, una cosa es el sonido y otra muy diferente el ruido. Lo que quisiéramos criticar es el exceso de ruido al cual estamos expuestos en nuestra sociedad. De forma constante, lo que nos rodea es una cantidad ilimitada de ruido.
El ruido es una gran bomba de tiempo porque provoca irritabilidad, genera problemas de concentración y acarrea consecuencias para nuestra salud más allá de las emocionales.
Siempre que estemos en un lugar en el cual no nos sintamos cómodos debido a la cantidad de ruido es importante irse de ese espacio ruidoso y buscar sonidos naturales, sanos y los cuales nos permitan limpiar el espÃritu o que, por el contrario, estén en silencio y permitan concentrarnos en nosotros mismos y disfrutar de ese hermoso momento sin sonidos.
Escuchemos atentamente, busquemos crear nuevos sonidos, toquemos música que nos agrade y protejamos nuestros oÃdos de la contaminación sónica a la cual estamos expuestos dÃa a dÃa.
“El ruido no hace bien, el bien no hace ruidoâ€â€” Vicente Paul |