Todos creemos ser los productores de nuestra vida; sin embargo, en ocasiones, pasamos más tiempo siendo sus espectadores que sus creadores ¿A qué nos referimos con esto? ¿Por qué sucede as� ¿Es posible revertirlo?
¿Acaso escribimos libros para contar nuestras historias, dirigimos pelÃculas sobre nuestros relatos o cosechamos nuestros alimentos? No, al contrario. La construcción de nuestra sociedad nos ha hecho consumidores: compramos libros o vemos pelÃculas para aprender de las aventuras de otros, nos divertimos viendo deportes que no practicamos y satisfacemos nuestras necesidades alimenticias yendo a un centro de abastecimiento del cual no somos dueños.
En el libro La libertad primera y última el autor Jiddu Krishnamurti detalla una cita referente a lo mencionado: “La mayorÃa estamos acostumbrados a ser espectadores, a no participar, leemos libros pero nunca escribimos libros, y ser espectador se ha convertido en nuestra tradición, en nuestro hábito nacional y universal; vemos el fútbol, miramos a los polÃticos y a los conferenciantes públicos, somos simples espectadores, hemos perdido la capacidad creativa†(Krishnamurti, 2015, p.25).
De ahora en adelante, debemos proponernos ser menos espectadores y empezar a vivir una vida más autónoma, debemos vivir la vida que nosotros queremos para nosotros y no la que la sociedad nos proyecta y vende. Si tanto nos gustan las historias debemos ser creadores de nuestra historia, si nos gustan los deportes pongámonos a practicarlos. Esto, nos ayudará mucho más en nuestro bienestar fÃsico y psicológico que ser meros espectadores.
El don de la existencia reside en la capacidad creativa y autónoma de cada uno de nosotros, esa capacidad de existir y tomar nuestras propias decisiones para construirnos como personas. No nos mantengamos al margen de decisiones tan importantes como es tomar las riendas de nuestra propia vida. |