Los lazos que uno crea con las personas no necesariamente se tienen con quienes se comparten rasgos sanguíneos. En muchas ocasiones es más cercano un amigo que un propio hermano, o recibimos más apoyo de una persona que conocimos en la adultez que de un papá o una mamá ¿Por qué razón pasa esto? En el artículo de hoy hablaremos de algunos elementos cruciales sobre la construcción de vínculos y sobre el por qué pareciera que las personas que son llamadas a que estén más cerca de nosotros son las que en ocasiones tienden a fallarnos más o sentimos más distantes.
Los vínculos humanos se construyen con las personas a medida que nos unimos con ellas. El mundo es muy amplio y diverso y queda hasta difícil de creer que de los siete mil millones de seres humanos en el planeta con los que nos llevaremos mejor es con nuestra propia familia.
La fortaleza de los vínculos también surge cuando superamos adversidades. Nuestras familias, muchas veces, son el claro ejemplo de esto debido a que sacar una familia adelante ya resulta una tarea laboriosa; sin embargo, hay diversas luchas y problemas que son otras personas quienes nos ayudan a superarlos, por lo cual esto nos hace acercarnos más a ellas.
En nuestra casa no siempre están los modelos de personas que deseamos seguir y es por ello que encontramos en otras personas una gran fuente de apoyo e inspiración. Esto, genera que nuestro vínculo con esas personas que sí vemos como modelos trascienda y se afiance más que con nuestra propia familia.
Otro factor crucial del por qué a veces nos llevamos mejor con personas ajenas a nuestra familia es debido a la cuota de respeto que encontramos por parte de personas externas. Para nadie es secreto que al estar conviviendo con nuestra familia surgen roces que provocan la pérdida del respeto hacia el vínculo; mientras que cuando uno interactúa con otras personas se cuida más ese respeto y los roces tal vez no sean tan constantes con esas personas.
Los vínculos humanos trascienden los lazos sanguíneos debido a que la familia no siempre corresponde a las personas que nos dieron la vida, sino más bien la familia son las personas a quienes uno elige ya cuando crecemos y a lo largo de nuestra vida. |