Bien es sabido que muchos de los conflictos y tensiones que han surgido alrededor del mundo y a lo largo de la historia se ocasionaron por un choque entre creencias religiosas. Ejemplo de esto es que observamos que hay paÃses vecinos que actualmente se encuentran en guerras históricas que tienen como raÃz conflictiva la religión que predican sus habitantes.
Millones de muertes e injusticias acontecen a diario y llevan como justificante la bandera de la religión incrustada en sus actos. Desde actos terroristas hasta violaciones a los derechos humanos solo por motivos infundadamente religiosos.
Lo contradictorio de todo esto es que la mayorÃa de las religiones suelen predicar sobre amor, unión y paz entre seres humanos. Sin embargo, pareciera que estos discursos se agotan en una suerte de fanatismo que no interés real en llevar a a la práctica aquello que predica, mucho menos con aquellos que no predican su misma fe.
Krishnamurti, escritor hindú de renombre señala en uno de sus textos más famosos “La libertad primera y última†que desde su perspectiva ninguna creencia lleva a la paz ni la libertad interior debido a lo que ya señalamos en párrafos anteriores, las creencias solo crean divisiones en lugar de unión, un parafraseo de lo que dice el autor en el texto mencionado.
Este artÃculo no intenta alejar a las personas de su religión sino busca difundir la idea de que para ser bondadoso o una buena persona, no es para nada necesario aferrarse a una religión, solamente se necesita actitud, voluntad y buenos actos como ser humano que al final nos garanticen una excelente comunión con nosotros mismos y los demás. |